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SANFORD, Estados Unidos.- La tía y sobrinos de Meghan Markle que viven en Sanford, Florida, Estados Unidos, y que no fueron invitados a la boda real, también celebraron… pero muy alejados del glamour de la casa real.

Su tía, Teresa, de 67 años de edad; y su primero, Nick, de 38 años, fueron fotografiados en un restaurante de comida rápida, irónicamente, Burger King, cerca de su casa en Sanford, después de la transmisión de la boda de Meghan y el príncipe Harry, hoy Duques de Sussex.

No es Windsor, pero también regala coronas. En esta sucursal de
Burger King compraron comida. (Daily Mail)

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Los parientes de la duquesa compartieron un almuerzo rápido con platos y cubiertos con el emblema de la cadena, sin que pudieran faltar las coronas doradas. Un guiño a la realeza a la que ahora pertenece su sobrina y prima.

Nick reveló que la familia vio la transmisión de la boda real. (Daily Mail)

Nick incluso se colocó una de corona mientras compraba la comida con su madre, vestido con una camisa de 15.95 dólares, con una figura graciosa de un gato, comprada en e-Bay.

El primo afirmó al DailyMail que la familia disfrutó de la ceremonia por televisión, pero se rehusó a comentar más sobre el tema.

No todos los parientes de Meghan Markle fueron invitados a la boda. (Daily Mail)

En el momento exacto en que la tía y primo de Meghan Markle estaban en el Burger King, a cuatro mil 300 millas, en Windsor, los nuevos Duques de Sussex y sus 600 invitados, eran agasajados con una comida con la Reina Isabel II como anfitriona, en el Salón de San Jorge, en el castillo.

La madre de la nueva duquesa de Sussex sí estuvo presente en la boda. (Daily Mail)