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CIUDAD DE MÉXICO.- Este sábado, Pedro Infante cumpliría 100 años de vida, el cantante y actor nació el 18 de noviembre de 1917 en Mazatlán, Sinaloa, aunque desde muy pequeño vivió en Guamúchil, poblado sinaloense que él consideraba su tierra natal.

Autoridades municipales de Salvador Alvarado realizaron la inauguración de la Fiesta del Pueblo en honor a los 100 años del natalicio del ídolo de México, Pedro Infante Cruz. De esta manera, el lugar que fuera cuna para este personaje tan importante para México, estará tirando la casa por la ventana en el transcurso de cinco días.

En su niñez aprendió de música y a tocar varios instrumentos, gracias a su padre Delfino Infante, un maestro de música, lo que despertó también su gusto por el canto; aunque ya en su juventud, por necesidad económica, aprendió el oficio de carpintero, gracias a lo que se ganaba el sustento, informó Milenio,

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Ya en Culiacán, también en el estado de Sinaloa, combinaba su trabajo como carpintero, con el de cantante en algunas orquestas y en estaciones de radio locales. En 1939 decidió probar suerte como cantante en la capital de la República, donde no le fue nada fácil demostrar su talento.

Pedro llegó a la actuación en cine, donde igual inició como extra en el filme En un burro, tres baturros (1939), hasta llegar a ser la figura mexicana más rentable y trascendental de la Época de Oro del cine nacional, un rey de la radio y de las ventas de discos.

En 1943, firmó contrato con Discos Peerless, sello bajo el cual grabó la mayoría de sus canciones, logrando un acervo de más de 340 piezas musicales en diferentes géneros, que van del bolero al ranchero, pasando por huapangos, valses y corridos.

Entre ellos, las tradicionales "Mañanitas", "Amorcito corazón", "Cien años", "Paloma querida", "Cartas a Eufemia", "El mil amores" y "Nana Pancha", que han dejado una profunda huella en el corazón y la mente del pueblo, a lo largo de varias décadas.

Mientras su peculiar voz cautivaba a las multitudes, ya fuera en el género ranchero o en el bolero, en cine, sus versatilidad para hacer reír y llorar, seducía al público, que rápidamente lo convirtió en ídolo.

En 18 años de carrera, Pedro filmó 63 películas, entre ellas Nosotros los pobres (1947), Los tres García (1948), Los tres Huastecos (1948), Las Islas Marías (1950), El gavilán pollero (1950).

El sinaloense alternó con las grandes estrellas del momento, como Blanca Estela Pavón, María Félix, Lilia Prado, Sara Montiel, Marga López, Silvia Derbez, Silvia Pinal, Rosita Quintana, Irasema Dillián, Libertad Lamarque. Sus compañeros de aventuras en el set fueron Jorge Negrete, Luis Aguilar, Fernando Soler, Andrés Soler, Joaquín Cordero y Abel Salazar, entre muchos más.

Infante es el único actor mexicano en haber ganado el Oso de Plata, en el Festival Internacional de Cine de Berlín, como Mejor Interpretación Masculina, por la cinta Tizoc (1956), un premio otorgado post mortem.

Pedro Infante con María Félix en la película Tizoc. (Foto: Archivo)

Pedro trasladó a la vida real su papel de mujeriego, macho y querendón.

Fue padre de tres hijos fuera de su matrimonio con María Luisa León, dos de ellos, Pedro y Lupita, con Lupita Torrentera, e Irma, con Irma Dorantes, con quien hasta se dijo que se había casado, aunque nunca se divorció de María Luisa.

A su muerte ocurrida el 15 de abril de 1957, a los 39 años de edad, en un accidente de avión, Infante se convirtió en leyenda, en el "Ídolo Inmortal", pues su carrera como actor y cantante se acrecentó.

Ninguna otra figura mexicana, solo Pedro Infante, es recordada cada aniversario luctuoso en su sepultura en el Panteón Jardín con tanta emotividad. Su tumba se llena de flores y ofrendas. Los clubes de fans de Latinoamérica se dan cita y entonan junto al mariachi los éxitos que lo hicieron grande.