Agencia
ESTADOS UNIDOS.- Lo más importante que Jennifer Lawrence encontró en dar vida una bailarina que termina convirtiéndose en una espía rusa, en 'Operación Red Sparrow', es lo mucho que pudo empoderarse a sí misma.

Al encarnar a Dominika Egorova, la actriz estadounidense tuvo que someterse a un entrenamiento que no sólo le dio fortaleza, sino que mentalmente le ayudó a entender la gracia de un plié y un grand jeté.

También te puede interesar:  'Ludoviquito P. Luche' se casará con la hija de Vázquez Mota

"La verdad es que ni siquiera me había dado cuenta de cuán dominada estaba por inseguridades y miedos a ser juzgada que estaban sobre mí en muchas cosas de mi vida. Me sentí liberada de eso, amé mi cuerpo, amé mi arte, y estoy muy feliz con esta película y de haberla hecho", dijo Lawrence, desde Londres, en una videoconferencia para medios en México.

La misma cinta, dirigida por Francis Lawrence, fue reflejo de la lucha y compromiso que Jenn tiene como impulsora del movimiento #METOO y #TIMESUP, a favor de las mujeres.

"No me gustaría hacer o decir algo en cualquiera de mis acciones o roles que yo no sintiera que va a añadir un beneficio a cualquiera que vaya a verla. Yo encuentro esta película muy empoderadora para las mujeres y también para mí, personalmente. Empezamos a hacerla hace tres años y hoy las cosas no podrían ser más relevantes", contó.

Pero, curiosamente, esta semana en la que la actriz promocionaba su nuevo filme en Inglaterra, hubo quienes quisieron desprestigiar al movimiento, según opinó ella misma, al criticar que usara un vestido escotado cuando la temperatura era de ocho grados centígrados. De hecho, se dijo en redes sociales, la objetivizaba como mujer, a lo que la intérprete respondió:

"Lo que pasó el otro día fue básicamente un abuso del poder de la web. Todos tienen una voz, todos tienen una plataforma, todos tienen un blog. Y usar mi nombre para atraer followers daña mucho a un movimiento real (#METOO), es una distracción. Soy adulta y puedo vestirme como quiera, ni siquiera es un tema, es tonto hablar de eso. Es, literalmente, un abuso al usar mi nombre".

Su mismo personaje muestra a una mujer fuerte y hermosa, quien seduce a importantes enemigos del gobierno ruso, para lo cual es entrenada en las artes del cortejo.

"Lo que me gustó de esta película es que no estoy interpretando a una James Bond femenina o a una Jason Bourne. En cada forma que ella va hacia adelante y es una heroína o antiheroína, ella utiliza sus herramientas como mujer".

Por si fuera poco, en escena podemos ver a Jennifer Lawrence bailando ballet, aunque, reveló en la charla, fue algo difícil de lograr.

"La escena más difícil de rodar fue la del ballet. Entrené tres horas diarias durante cuatro meses y no soy una persona con mucha gracia. Ayudó muchísimo a construir el personaje desde la disciplina física y mental de ser una bailarina. Empecé a ver cómo afectaba mi cuerpo, mis músculos cambiaron y, entre más lo hacían, más entendía a Domenika".

Con información del portal Quién