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GÉNOVA, Italia.- Fue la atajada de su vida. Pero no fue producto de un gran movimiento profesional sino del destino, que quiso que el arquero italiano Davide Capello (36) sobreviviera a la tragedia de Génova tras caer 80 metros en el derrumbe del viaducto Morandi, en el que murieron al menos 35 personas.

El oriundo de Nuoro (Cerdeña), ex jugador del Cagliari y que actualmente está en el amateur Legino, vive en la provincia de Savona, al norte de Italia, donde también trabaja de bombero. Cayó con su auto 80 metros y quedó atrapado entre los escombros. Pese a lo terrible que parece ese escenario, salió ileso y caminando del vehículo, informa el portal web del periódico El Clarín.

"Escuché un sonido sordo, vi que la ruta bajaba y que yo bajaba con ella. Estaba lúcido e inmediatamente llamé a los bomberos, luego a mi familia"

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El arquero fue asistido de inmediato y llevado a un hospital de Génova. Según informó la agencia local ANSA, mientras estaba atrapado en el auto, Davide llamó a su padre Franco, dirigente del equipo "Puri e Forti" de Nuoro, donde el jugador dio sus primeros pasos.

"Papá, se cayó el puente, yo estaba pasando y me caí con el auto. No te preocupes, me salvé", le contó el padre a la agencia italiana que le dijo su hijo. "Al principio no entendía, luego le dije: Davide, si consigues moverte trata de salir, y así lo hizo. Lo ayudó un policía que llamó al 118", continuó.

Horas más tarde, en el hospital, el jugador describió: "Escuché un sonido sordo, vi que la ruta bajaba y que yo bajaba con ella". "Estaba lúcido e inmediatamente llamé a los bomberos, luego a mi familia. Fue impactante, me siento milagroso", explicó en un video en el que le responde a la prensa, y que dio a conocer el diario italiano La República. "Fue una escena cinematográfica apocalíptica", concluyó.