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PUEBLA.- Emeli, la menor de 11 años que fue encontrada sin vida dentro de su casa, víctima de una violación, fue sepultada la mañana del martes en el panteón de su natal Tulcingo, mientras tanto, su madre y hermano ya declararon ante el Ministerio Público para esclarecer el hecho; medios locales resaltaron que el padrastro vendió la virginidad de la menor, mientras que la Fiscalía del Estado descartó esta línea de investigación.

Emeli fue encontrada por su madre sin vida en su habitación con signos de abuso sexual, una verdadera pesadilla para su madre; pero al parecer apenas comienza. De acuerdo con el portal El Debate, las investigaciones se están dirigiendo a la posibilidad de que la pareja de la madre de Emeli haya negociado la virginidad de la pequeña.

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Emeli tenía aproximadamente 11 años de edad y vivía junto a su madre, su padrastro y su hermano mayor en el municipio de Tulcingo de Valle.

El dramático hallazgo sucedió cuando la madre de la niña le llamó para que se bañara y la menor nunca respondió. Al ingresar la mujer a su recámara se encontró con la trágica escena. Era claro y evidente el abuso sexual en el cuerpo de la pequeña.

La madre de la víctima declaró que llegó a casa a las 06:00 horas del domingo, pero fue un par de horas después cuando se percató de lo que le sucedió a su hija.

Según Puebla On- line, tras investigaciones periodísticas, todo apunta a la posibilidad de que el padrastro de la menor haya negociado la virginidad de la niña a cambio de dinero. Teoría que se refuerza con la huida del sujeto tras el asesinato de la menor.

Se cree que el plan de el padrastro fue llevarse de fiesta a la madre de la menor y no dejarla volver hasta al día siguiente, mientras envió al hijo mayor a cuidar de noche un puesto que tienen en el mercado; de este modo, la niña se quedó a solas y desprotegida en casa.

Al reportarse el hallazgo, la Fiscalía General del Estado comenzó las diligencias correspondientes y la pequeña Emeli recibió sepultura el martes. Mientras aún se busca esclarecer la verdad de su asesinato.

Primeros avances

Emeli, la niña de 11 años víctima del sexto feminicidio en Puebla, fue asfixiada, según la necropsia de ley que consta en la averiguación previa, de acuerdo a lo publicado por Sin Embargo.

Hasta el momento existe un testigo clave, su hermano, de 15 años de edad. El joven ha brindado información importante sobre los hechos. Versiones extraoficiales indican que el adolescente no se encontraba en la casa pues su padrastro le ordenó ausentarse y adelantarse a colocar un puesto donde venden verdura cada domingo. Este hecho también provoca que el padrastro sea el principal sospechoso del feminicidio.

La Fiscalía General del Estado descartó que una de las líneas de investigación se centre en la venta de la virginidad de la niña de once años por parte del padrastro, como algunos de los medios regionales lo han manejado.