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PUEBLA.- Homicidios, robo de urnas y balaceras ensombrecen el proceso electoral en Puebla.

De acuerdo con Animal Político, Fernando Herrera Silva, operador del PRI en Chignahuapan, Puebla, fue asesinado; en otros dos municipios del estado hubo robo de urnas.

La jornada electoral que se vivió el 1 de julio en Puebla estuvo marcada por la violencia: dos militantes del PRI fueron asesinados en el municipio de Chignahuapan, se reportaron al menos ocho heridos con armas de fuego, y 18 robos o intento de robo de urnas en la capital del estado, por grupos armados que se transportaban en vehículos blancos, principalmente.

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En uno de los robos, que se desarrolló en la colonia Xilotzingo, los vecinos lograron detener a dos de los diez sujetos que participaron en el hurto, tras volcarse el vehículo en el que se fugaron en un inicio. La situación provocó una fuerte movilización policial, aunque los vecinos exigían la presencia de personal del INE para que contabilizaran los votos emitidos en las urnas robadas.

A pesar de la violencia que se vivió en la capital poblana y en el municipio de Chignahuapan, el presidente de la Junta Local del INE en Puebla, Marco Rodríguez del Castillo, aseguró que fueron casos “aislados”, los cerca de 60 reportes que recibió el órgano electoral.

“Hay algunos incidentes en los que hemos tenido que solicitar el apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública. No hablamos de una situación generalizada de desorden y de violencia en el estado, sino de casos aislados”.

Rodríguez del Castillo anunció también que el Consejo General pidió a la Policía Federal que coadyuve “con las instancias locales para resguardar la integridad física de los funcionarios de casilla”, y acompañar el traslado de los paquetes electorales.

Dos muertos en Chignahuapan

La jornada empezó con retrasos. A media mañana sólo se habían instalado el 68% de las casillas, de acuerdo con los reportes de la Junta Local del INE en Puebla.

La Secretaría de Seguridad Pública anunció la detención de 11 jóvenes militantes del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), bajo la acusación de compra de votos, situación que fue refutada por el equipo de la candidata a presidenta municipal, Claudia Rivera Vivanco.

Fue después de las 3 de la tarde que comenzaron los reportes de violencia. En la junta auxiliar de Alcolihuia, Chignahuapan, en la Sierra Norte de Puebla, se reportó una agresión armada contra militantes del PRI. En el atentado murieron Fernando Herrera Silva, operador del partido, y el promotor Lázaro González Hernández, según confirmó el partido.

Fernando falleció primero; Lázaro murió un par de horas más tarde, después de haber sido hospitalizado. En un comunicado, el PRI condenó el asesinato de sus militantes y exigió a las autoridades esclarecer el atentado.

Exigimos a las autoridades estatales y judiciales el esclarecimiento de dicho atentado, en el que además se registraron otras tres personas lesionadas. Este proceso se ve empañado de nueva cuenta por actos de violencia y es deber del gobierno del estado garantizar la seguridad de los ciudadanos, en el ejercicio libre de sus derechos”.

A la par, en la capital poblana las redes comenzaron a llenarse de denuncias sobre robos de urnas, la mayoría por parte de grupos de individuos que se transportaban en vehículos de color blanco, principalmente camionetas tipo lobo.

Al cierre, ni la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, ni la Fiscalía General del Estado habían ofrecido información sobre los hechos.

Ataques en el norte de la ciudad

En la escuela Emiliano Zapata de la colonia Barranca Honda, al norte de la ciudad de Puebla, alrededor de las dos de la tarde un grupo de entre 8 y 10 hombres armados llegó a tirar las urnas y disparar al aire.

Los funcionarios cerraron la casilla y no dejaban votar a la gente. Sin embargo, las personas siguieron haciendo fila bajo el sol y presionando a los funcionarios, para poder ejercer su voto. De acuerdo con vecinos, la policía tardó al menos una hora en llegar al lugar donde todavía se veía un casquillo de bala.

Alrededor de las 4 de la tarde, en la colonia Fuentes de San Aparicio, en el centro cultural Cuauhtémoc, cinco sujetos realizaron disparos al aire, amagaron a los representantes de casillas y se robaron una urna con votos para la presidencia de la República. Al salir uno de los atacantes, tiró la urna y se cayeron las boletas. Cuando los atacantes se fueron, los votantes se organizaron para recuperar las boletas, regresarlas a las urnas y reanudar la jornada electoral.

El modus operandi identificado al hacer los recorridos por las casillas atacadas fue el mismo casi en todos los puntos del norte de la ciudad: hombres armados en dos o tres vehículos llegaban a las casillas, disparaban al aire, y tiraban o se robaban las urnas.

Los funcionarios se asustaban y detenían la votación o cerraban las casillas, pero la gente se quedó organizada e insistiendo para poder ejercer su voto. Entre los mismos vecinos se pedían calma, no caer en provocaciones y ser pacientes para votar.

A las 4:30 de la tarde, en la escuela Reyes Heroles, en la colonia bosques de San Sebastián, al menos 7 hombres armados se robaron las urnas. Las personas armadas viajaban en dos vehículos Jetta, y antes de huir hirieron en un pie a uno de los votantes.

La casilla de esta escuela fue cerrada poco después de la cinco de la tarde y la gente no pudo votar. Tras el incidente hubo presencia breve de la policía, pero después las autoridades abandonaron las instalaciones de la escuela. Las casillas aledañas restringieron el acceso por seguridad.

Robos en el sur

Cerca de las 3 de la tarde, un grupo de sujetos armados irrumpió en la escuela Cadete Vicente Suárez de la junta auxiliar de San Francisco Totimehuacán, amagó a los funcionarios del INE que se encontraban en el lugar, y sin importar que en la escuela hubiera menores acompañando a sus padres hicieron disparos al aire, y destrozaron algunas urnas, pero sin llevárselas ni extraer material electoral fuera de la escuela.

Al no haberse robado las urnas, los funcionarios de casilla y el personal del INE decidieron recuperar las boletas y reiniciar las votación. Aunque la acción provocó que representantes partidistas, en especial del PRI, abandonaran el lugar.

Cerca de las cuatro de la tarde, en la escuela primaria Fundadores de Puebla, colonia Loma Bella, casilla 1206, jóvenes armados entraron a la institución, amagaron a los representantes de casilla y se robaron las urnas. La policía acudió 1 hora y media después de lo sucedido, para atender los hechos.

Lo mismo ocurrió en la casilla ubicada en la Escuela Isidro Burgos en San José Mayorazgo, Puebla, en donde hombres armados también robaron urnas, confirmaron funcionarios de casilla al equipo de Animal Político.

También se reportó el robo de urnas en la sección 1537, casilla ubicada en la Escuela primaria Hermanos Serdán, ubicada en la colonia Tres Cruces. Después de las 18:00 horas entraron hombres armados y robaron urnas e hirieron con arma de fuego a dos personas. Una hora después, cuando Animal Político estuvo ahí, la policía no se había presentado aún, tampoco autoridades del INE.

Vuelca una camioneta

Aunque tal vez el caso que más movilizó a la gente sucedió en la colonia Xilotzingo. Cerca de las 5 de la tarde, un grupo de sujetos entró a la casilla 1534, hicieron siete detonaciones y se llevaron al menos 9 urnas para elección presidencial, de diputados federales y gobernador.

Los sujetos se subieron una camioneta con placas de la ciudad de México P12-AJX; en el vehículo eran visibles los logotipos del sexenio de Rafael Moreno Valle, e intentaron a escapar.

Al incorporarse a la avenida 24 Sur, el vehículo colisionó con otros dos vehículos y se volcó. El ruido, contó uno de los vecino a Animal Político, provocó la reacción de los habitantes de la zona.

“Salimos a tratar de ayudar, sacamos a ocho o diez personas de la camioneta, y en esas estábamos cuando nos dimos cuenta de que el vehículo traía urnas y boletas electorales”, ahí fue cuando detuvieron a los sujetos, aunque sólo a dos de ellos, los demás se dieron a la fuga.

Los vecinos enfurecieron y comenzaron a golpear a los sujetos; al lugar llegó la policía, una cincuentena de agentes municipales y estatales, pero la gente se negó a permitir que se llevaran a los detenidos o que movieran la camioneta con las urnas robadas

“Son municipales, queremos acá a los federales, este es un delito federal”, gritaban los vecinos a los agentes. Algunos incluso comezaron a gritar “fuera el PAN, fuera el PAN, fuera el PAN”.

Aunque lo que más pedían era que llegara personal del INE para recuperar las urnas, y contabilizar ahí mismo los votos. Y esa fue la constante tras los ataques, los electores pedían regresar a la votación, pedían que su voto se respetara y se contara.

Cerca de las 7 de la noche, a través de su cuenta de Twitter, la Fiscalía General de Puebla aseguró que “la unidad volcada en la 24 Sur categóricamente no es de la Institución. Tiene placas de la Ciudad de México. Se va a revisar con el número VIN para establecer su procedencia”.