Agencia
NUEVA YORK, Estados Unidos.- El tenista español Rafael Nadal se deshizo este domingo del georgiano Nikoloz Basilashvili en cuatro sets y se medirá con el austriaco Dominic Thiem en cuartos de final del Abierto de Estados Unidos, que se disputa en Flushing Meadows, en Nueva York.

De acuerdo con información de AP y El País, lo que apuntaba como una propicia jornada de rodaje y transición hacia una cota ya muy seria, los cuartos, se trasformó en un episodio mucho más espinoso de lo previsto. El georgiano, con poquito que perder y mucho que llevarse a la boca, comenzó a enredar y consiguió desestabilizar a Nadal durante un buen rato. Le arañó un parcial, el segundo que cede en este torneo, y le condujo hacia un terreno de gravilla jugándoselo todo a una carta: Basilashvili, el 37 del mundo, quiso morir matando.

También te puede interesar: Rafa Nadal lidera el top 20 del ranking mundial de la ATP

El número uno del mundo y vigente campeón del torneo, dominó al georgiano en las dos primeras mangas, pero se complicó en la tercera para terminar ganando en tres horas y 19 minutos por 6-3, 6-3, 6-7 (8-6), 6-4. Basilashvili llegaba al choque más importante de su vida en un Grand Slam tras vencer al argentino Guido Pella en cuatro sets.

Fue la segunda vez que estos jugadores se enfrentaron, pues en 2007 el español apabulló al georgiano en la tercera ronda de Roland Garros con parciales de 6-0, 6-1, 6-0. El español se enfrentará ahora a Thiem, quien derrotó sin contemplaciones al sudafricano Kevin Anderson por 7-5, 6-2, 7-6 (7-2) anteriormente en la jornada.

Nadal defiende mil puntos, pues es el ganador de 2017, y en caso de no retener el título podría estar en peligro su puesto 1 en el escalafón de la ATP ya que Roger Federer sigue en carrera.

El cuadro le encara ahora con Dominic Thiem, adversario recurrente en los últimos tiempos, el único tenista que ha logrado derribarle sucesivamente en las tres últimas temporadas. Pese a no haber cosechado buenos resultados sobre pista rápida –solo uno de sus 10 títulos tiene el rastro del cemento–, el austríaco apeó (7-5, 6-2 y 7-6) al gigantón sudafricano Kevin Anderson, rival de Nadal en la final del año pasado, y también a un par de pegadores estadounidenses, Steve Johnson y Taylor Fritz, por lo que su dinámica invita como mínimo a una desconfianza fundada e inherente al de Manacor, en cualquier caso.