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CIUDAD DE MÉXICO.- Los xoloitzcuintles son tan especiales porque son parte de la cultura prehispánica de México, y son únicos. Estos animales eran considerados un regalo de los dioses y cumplían un cometido muy específico: acompañar a sus amos en su tránsito al inframundo, o sea, al Mictlantecuhtli; por ello eran sacrificados y enterrados junto con los difuntos.

También se creía que tenían poderes curativos, ya que con sólo recargarse en el lugar afectado por un rato, el dolor desaparecía con el calor emanado por su piel sin pelo. Es un perro ideal para los asmáticos, por ser un perro hipoalergénico. Los xolos son muy inteligentes, fieles y se les considera vigilantes, lo que los hace perfectos como perro guardián y de compañía. 

La historia 

El xoloitzcuintle ha sido un fiel testigo de la historia del México. Su origen es muy antiguo, se cree que es del estado de Colima, sin embargo se llegaron a encontrar vestigios en Oaxaca, Guerrero, la zona maya y en Centroamérica.

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La raíz de su nombre está compuesta por la palabra “Xolotl”, que hace referencia al dios del mismo nombre, además de “Itzcuintli”, que significa perro o paje, por lo que podría significar el perro o el servidor del Dios Xolotl.

El término se origina del náhuatl: xólotl, extraño, deforme, esclavo, bufón, y de la palabra itzcuintli, perro.

Xólotl, hermano gemelo de Quetzalcóatl, rige la dualidad; el bien y el mal, el principio y el fin, la vida y la muerte; mientras que el Xoloitzcuintle como su representante, llega a ser tan importante que ocupa el décimo día del calendario Azteca.

Se habla de que el emperador Moctezuma llegó a poseer más de 300 ejemplares con una persona destinada para el cuidado de cada uno.  Destaca que al ser representante de un Dios, se volvió un alimento de consumo no cotidiano, ya que existía una ceremonia especial para el sacrificio, y era guisado de tres diferentes formas: cocido, al vapor y asado.

En algunas regiones, el animal se sacrificaba para solicitar lluvia y abundancia, mientras que en otras era para cuando alguien moría, ya que era colocado en la ofrenda y las tumbas, puesto que la muerte era aún más importante que la vida para esas culturas.

 Su importancia en México

Especialistas como Jorge Alvarado, aseguran que "este perro tiene más de 7 mil años de antigüedad sin que el hombre haya intervenido en su generación", lo que la hace una de las razas más antañas del mundo.

Algunos investigadores creen que ya se había domesticado hace más de 5 mil 500 años. En América, el xoloitzcuintle era más que un simple animal; a este canino se le consideraba un animal sagrado, guardián y aliado trascendental.

El Xoloitzcuintle era comúnmente poseído por personas de altas jerarquías, como sacerdotes y reyes, pero poco a poco fue viviendo con las familias comunes por su apego y relación con el ser humano.

Estuvo en peligro 

El xoloitzcuintle estuvo al borde de la extinción durante la colonización europea, debido a que los conquistadores hallaron en él una fuente de alimento inmejorable para sus expediciones y, por otro, porque se buscaba eliminar las tradiciones religiosas relacionadas a este animal.

De esta forma, esta raza fue obligada a guarecerse en la sierra de Oaxaca y Guerrero, donde encontró refugio y sobrevivió durante cientos de años valiéndose de sus instintos.

Sus particularidades como la falta de pelaje y la pérdida temprana de sus dientes lo hacen único; ya desde la antigüedad se usaba para tratar malestares reumáticos al dejarlo dormir sobre la zona afectada y era excelente compañía para personas asmáticas.

Sus características

Es inteligente social, fiel y cariñoso, pero también territorial y vigilante, de adapta a cualquier espacio lo hace ideal como perro guardián y de compañía.

La falta de pelaje y la pérdida temprana de sus dientes son expresiones de un genotipo semidominante que se presenta a raíz de una mutación genética en esta raza. Sin embargo, debido a un gen recesivo, también pueden surgir ejemplares con pelo.

Hay dos variedades en la raza, sin pelo y con pelo, ambas idénticas en conformación excepto por pelaje y dentición, además de que por tamaño existen los miniatura, intermedia, y estándar. El gen que produce la ausencia de pelo es dominante, es una displasia en el ectodermo que impide el desarrollo del pelaje en los perros.

El número de crías por camada es variado, pero se han dado hasta 12 cachorros en un solo parto en un tamaño estándar.

Inspiración en el arte

Han existido grandes impulsores de los xolos, como lo fueron los pintores Diego Rivera y Frida Kahlo, o artistas plásticos como Sergio y Humberto Peraza.

Otros que también los plasmaron en sus obras fueron Rufino Tamayo, Francisco Toledo y Raúl Anguiano, Gabriel Fernández Ledezma, José Guadalupe Posada, y Juan O’ Gorman.

Recientemente, el can de nombre Dante, fue el fiel compañero de Miguel, en la película inspirada en México, "Coco" de Disney y Pixar.