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SENTOSA, Singapur.-  El presidente estadounidense Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong terminaron la histórica cita bilateral en Singapur, y pasaron a encabezar las delegaciones respectivas para debatir el tema de la desnuclearización de la península coreana.

Trump afirmó que había esperanzas de lograr un acuerdo futuro. (Reuters)

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Kim Jong-un en la Casa Blanca. Un mundo que "va a ver un cambio tremendo". Portentos así son los que han prometido el líder norcoreano y el presidente estadounidense, Donald Trump, en la firma de una declaración conjunta al término de su cumbre histórica en Singapur.

La declaración, que se dará a conocer antes de que Trump ofrezca una rueda de prensa en las próximas horas, es "muy extensiva" y contiene "mucha buena voluntad", ha sostenido el presidente estadounidense.

"Nos vamos a reunir de nuevo, muchas veces".

"Nos vamos a reunir de nuevo, muchas veces". Kim, ha dicho el inquilino de la Casa Blanca tras la firma, "es un hombre de mucho talento, también me he dado cuenta de que ama mucho a su país". Preguntado si le invitaría a la Casa Blanca, Trump respondió que "absolutamente, lo haré".

Encuentro histórico

Antes tuvo lugar el encuentro privado, el primero de la historia entre los líderes de los dos países adversarios de la Guerra de Corea, es la culminación de un delicado proceso diplomático que demoró varios meses, y en el que intervinieron también el presidente surcoreano Moon Jae-in y el primer ministro japonés Shinzo Abe.

Antes de la cita privada, Trump anticipó que la reunión con el líder norcoreano sería un éxito y vaticinó que Estados Unidos y Corea del Norte tendrán una “gran relación” en el futuro, mientras que Kim afirmó: "tras superar todas las cosas, estamos aquí".

Los presidentes de Corea del Norte y Estados Unidos se mostraron afables. (Daily Mail)

En breves declaraciones a la prensa antes del inicio de su primera reunión, el presidente estadunidense consideró un “honor” el encuentro con el líder norcoreano.

Trump había señalado antes del encuentro que en el primer minuto sería capaz de saber si la reunión iba a ser productiva.

Por su parte, Kim, que tras unos primeros momentos de nervios había recuperado la entereza, replicó que "los viejos prejuicios y prácticas actuaron como grilletes que nos impedían movernos, pero los hemos superado y aquí estamos hoy”.  "Doy fe de que este encuentro es un buen preludio para la paz". "Efectivamente", le replicó el inquilino de la Casa Blanca.

La reunión se llevó a cabo en este hotel. (Daily Mail)

Pasados 45 minutos, comenzó la reunión entre delegaciones para tratar sobre el desarme nuclear de Corea del Norte. “Ha ido muy, muy bien”, comentó Trump sobre el primer contacto de los dos líderes.

“Es un gran honor estar juntos, y se que al final, juntos tendremos éxitos y resolveremos el gran problema, el gran dilema que hasta ahora no se ha podido resolver. Sé que colaborando nos ocuparemos de ello. Es un gran honor”.

Kim no respondió a la pregunta de la prensa acerca de si está dispuesto a deshacerse de su armamento nuclear. Sí aseguró, en tono solemne y con palabras aparentemente muy sopesadas de antemano, que en esta fase, que según el horario previsto duraría hora y media, se negociará sobre “asuntos importantes”.