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CIUDAD DE MÉXICO.- La "nevada del siglo" sepultó la capital rusa bajo medio metro de nieve, lo que provocó la caída de dos mil árboles, uno de los cuales mató a una persona, paralizó el tráfico y obligó a cancelar decenas de vuelos.

De acuerdo con el portal El Debate, se espera que al final del domingo la nieve supere ya los 60 centímetros, el doble de lo habitual para el ecuador del invierno ruso, a lo que se suma una brusca caída de las temperaturas, que alcanzarán 13 grados bajo cero.

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Entre el sábado y las primeras del domingo habían caído ya 23 milímetros de nieve, lo que suponía un 64% de la norma mensual, que se verá superada el lunes, según los pronósticos.

"Lamentablemente, las inclemencias no han pasado sin víctimas. Una persona murió (el sábado) debido a la caída de un árbol. Según los últimos datos, ya hay cinco heridos", dijo Serguéi Sobianin, alcalde de Moscú.

El alcalde advirtió que el tiempo empeorará en las próximas horas, por lo que recomendó a los moscovitas, especialmente a los conductores, que tengan sumo cuidado.

Pronóstico de los próximos días

"Según los pronósticos, el tiempo no hará sino empeorar. Se espera una gran nevada y viento huracanado de unos 20 metros por segundo. Aconsejo mantenerse alejados de árboles y postes de electricidad", añadió.

Sobianin estimó en más de 2 mil los árboles caídos en las últimas 48 horas debido a la nieve y el hielo, lo que ha provocado destrozos en viviendas, coches y mobiliario público, y cortes en el transporte público.

Los transeúntes tienen muchas dificultades para caminar por las aceras, que están flanqueadas por montículos de nieve de más de un metro de altura, tanto en las afueras como en el mismo corazón de la urbe de doce millones de habitantes.

"No recuerdo nada igual, si acaso cuando era pequeño. En dos días ha caído más nieve que en todo el invierno", comentó Vitali, un moscovita de 68 años.

En la Plaza Roja, donde las excavadoras, camiones y máquinas quitanieve trabajan a destajo para limpiar su adoquinado. Ante la mirada curiosa de los osados turistas, que viven una auténtica odisea para llevarse una foto de recuerdo, un tractor retiraba la nieve de las inmediaciones del mausoleo de Lenin, cuyas puertas están cerradas.

Según el Ayuntamiento, más de 14 mil máquinas trabajan para minimizar las consecuencias de la nevada, a lo que se suman casi 60 mil barrenderos, que han retirado ya cerca de un millón de metros cúbicos de nieve.

Las imágenes de las carreteras son aún más dantescas, ya que los coches no pueden circular a más de 30-40 kilómetros por hora y se podían ver paradas de transporte público hacinadas de gente debido a que algunos trolebuses habían interrumpido el servicio.

Algunos conductores se bajaban del coche aprovechando que el semáforo estaba en rojo para romper el hielo de sus parabrisas, mientras otros optaron inteligentemente por renunciar a su automóvil, sepultado bajo una montaña de nieve.