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CIUDAD DE MÉXICO.- La reacción automática después de sentir comezón es rascarnos con fuerza para aliviar la molestia, aunque enseguida sentimos alivio, la picazón regresa con más intensidad, esto se debe, según investigadores de la Universidad de San Luis en Estados Unidos, a la serotonina.

De acuerdo con el portal Su Médico, la sensación de comezón empieza por una alteración externa, es una respuesta de la piel a algo que la irrita o le produce alergia.

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Para aliviarlo, la piel manda una señal al cerebro y se genera el escozor. Sin embargo, cuando nos rascamos creamos inflamación y un dolor que engaña al sistema nervioso y lo calma.

La doctora Nayra Merino, dermatóloga del Hospital Quirón y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología, explica que al rascarnos en la capa externa de la piel, se bloquean las terminaciones nerviosas que mandaron la información de sensación de comezón. Pero aunque parece que nos sentimos aliviados, en realidad sucede todo lo contrario.

De acuerdo a una investigación dirigida por el doctor y profesor en biología del desarrollo, Zhou-Feng Chen, cuando nos rascamos generamos serotonina, una hormona que genera sensación de bienestar pero que intensifica la sensación de comezón, porque el cerebro busca sentir más bienestar.

Y es que cuando nos rascamos, la piel se inflama y provoca que vuelva la comezón, incluso con más intensidad. Rascarnos bloquea terminaciones nerviosas pero favorece la producción de serotonina, lo que alimenta el mensaje de picor y malestar que percibe nuestro cerebro.

Para comprobarlo, los investigadores realizaron un experimento con ratones, a quienes se les redujo el nivel de serotonina y que dio como resultado la desaparición total de la comezón.

Ello no significa que debamos deshacernos de la serotonina, ya que esta biomolécula se encarga de regular funciones como la temperatura, el deseo sexual y la sensación de saciedad.

Lo mejor que puedes hacer es resistir las ganas de rascarte o vendar la zona que te causa picor para evitar la inflamación.