Agencias
AUSTIN, Texas.- Un hombre de unos 30 años de edad resultó “con lesiones potencialmente graves” al registrarse ayer una nueva explosión en el sur de Austin, informaron los servicios de emergencia de la ciudad.

De acuerdo con información de Notimex, el estallido, registrado alrededor de las 18:40 horas (23:40 GMT), fue el segundo de un aditamento en el área, y el sexto desde que comenzó la serie de atentados explosivos en la ciudad el pasado 2 de marzo.

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Voceros de los servicios de emergencia dijeron que la explosión se registró en una tienda de artículos usados de la organización de beneficencia Goodwill, y que la víctima resultó con lesiones considerables que no ponen en peligro la vida.

Algunos medios de comunicación informaron que las autoridades también encontraron en el lugar lo que creen es una segunda bomba, pero los funcionarios de la policía de Austin no lo han confirmado.

Agentes de la policía estaban evacuando alrededor de las 19:45 de este martes (00:45 horas del miércoles) a empleados y clientes de un supermercado de la cadena Randall’s cerca del establecimiento de Goodwill, donde se registró la última explosión.

El estallido sería el sexto desde el pasado 2 de marzo. La madrugada de este martes otro artefacto estalló en un centro de repartición de la empresa de paquetería Federal Express en la localidad de Schertz, sur de Austin.

Al menos una persona resultó lesionada en ese incidente. Las autoridades confirmaron que la explosión estuvo relacionada con los cuatro incidentes previos, que hasta el momento han causado la muerte de dos personas y lesiones a cuatro más.

De acuerdo con información de El País, el único hecho claro por el momento es que se trata de un atacante en serie que, según los investigadores, está lanzando un mensaje. ¿Cuál? Nadie lo sabe, pero un ejército de agentes del FBI anda en su búsqueda.

La continuidad de las explosiones y su carácter indiscriminado, han desatado el pánico en la ciudad. Las autoridades han llamado a la calma y han ofrecido 115 mil dólares por una pista. Pero cada nuevo estallido ahonda el miedo. Y el misterio.