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MÓNACO.- El joven atleta Kipyegon Bett, que se colgó el bronce de los 800 metros en el campeonato mundial de atletismo, enfrenta una suspensión de cuatro años por dopaje tras arrojar positivo por uso de la hormona eritropoyetina (EPO), el keniano había sido suspendido y acusado de evadir una prueba antidopaje.

La reputación del atletismo keniano ha sido dañada por el aumento de casos de dopaje en los últimos años, una tendencia que viene acompañada de incidentes de corrupción en el sistema antidopaje.

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En uno de los casos más recientes de dopaje, Asbel Kiprop, el campeón olímpico de 2008 y tricampeón mundial en los mil 500 metros, se presentó ante un tribunal disciplinario tras ser acusado por uso de EPO, hormona que incrementa los glóbulos rojos en la sangre.

Su caso reveló que un funcionario antidopaje le advirtió con antelación sobre una prueba presuntamente secreta a cambio de dinero. 

La campeona olímpica de maratón Jemima Sumgong, primera mujer en colgarse una presea de oro en Juegos Olímpicos en maratón por Kenia, recibió una suspensión de cuatro años por uso de EPO en noviembre pasado, después de que un tribunal rechazó sus argumentos de que la hormona se hallaba en su sistema porque fue sometida a un tratamiento por un embarazo ectópico.

Sumgong dio positivo en febrero de 2017, después de su oro en Río de Janeiro, por lo que no le fue retirada la medalla. La Agencia Keniana Antidopaje cree que la fondista tomaba EPO previo a su defensa del título del Maratón de Londres en abril de 2017.

Bett es el cuarto keniano que enfrenta cargos por dopaje este año, otro destacado atleta del este de África, zona que domina las carreras de fondo.