Agencia
Reino Unido.- Los científicos han descubierto un gen vinculado a un mayor consumo de azúcar y alcohol, informa el portal Science Alert. Un grupo de científicos de la Universidad de Exeter (Reino Unido), estudió los alelos (o formas alternativas) del gen FGF21 y su influencia en el cuerpo humano.

Para elaborar el trabajo, los investigadores analizaron el historial médico de más de 450 mil personas de la base de datos británica Biobank, y también estudiaron muestras de su sangre, orina y saliva, informa el portal RT Noticias.

El equipo analizó la relación entre la dieta, la composición corporal, la presión arterial de los participantes y varios alelos del gen FGF21. El análisis concluyó que el alelo A:rs838133 —un 20% de los europeos tienen hasta 2 copias de ello— puede estar vinculado a una mayor ingesta de azúcar y alcohol, y también a niveles inferiores de grasa corporal.

También te puede interesar: ¿Por qué sientes que el tiempo se pasa 'volando'?

Además, esta versión del gen se relacionó con una presión arterial más alta y a un riesgo elevado de padecer diabetes tipo 2.

Los científicos han estado investigando el gen durante años, examinando sus posibles vínculos con la obesidad. Su objetivo es determinar cómo el incremento de los niveles de la hormona que produce el gen podría ayudar a reducir el riesgo de obesidad y afecciones asociadas.

La siguiente etapa en la investigación del gen, señalan, sería identificar el porqué de la influencia de sus alelos en la grasa corporal y su distribución, así como su rol en la adicción al alcohol y al azúcar.

La FGF21 es una hormona que, producida principalmente en el hígado, cumple múltiples funciones en el organismo. Por ejemplo, es bien sabido que actúa en el cerebro –concretamente en el hipotálamo– para suprimir la ingesta de alcohol y azúcares; que estimula la captación de glucosa por los adipocitos o ‘células grasas’; y que aumenta la sensibilidad a la insulina. Sin embargo, parece ser que la FGF21 codificada por la ‘variante A’  puede tener sus funciones un ‘poco alteradas’.

Así, los resultados mostraron que esto conlleva un mayor consumo de alcohol y carbohidratos.