10 de Diciembre de 2018

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El dopaje me ganó la carrera: Raúl Alcalá (video)

El primer ciclista mexicano en el Tour de Francia revela que antes que doparse prefirió retirarse.

Consiguió dos octavos sitios en el Tour de Francia de 1989 y 1990. (Notimex)
Consiguió dos octavos sitios en el Tour de Francia de 1989 y 1990. (Notimex)
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Agencias
MÉXICO, D.F.- El cicista regiomontano Raúl Alcalá, el primer mexicano en competir en el Tour de Francia, explicó, en entrevista para Milenio, que desde su época como competidor, el EPO ya marcaba una diferencia entre los ciclistas de punta y el resto.

Agregó, que aunque tuvo la oportunidad de doparse, prefirió no hacerlo y por ello su retiro en 1994, al no poder competir contra los químicos.

¿Viste algo que te pareciera sospechoso? ¿Escuchaste algo? ¿Ya se hablaba de dopaje en el caso de Lance en esa época?

Mira, yo voy a contar una historia y eso creo que el mundo entero no lo sabe o creo que el mundo del ciclismo no lo sabe: en mi carrera de ciclista adelanté mi retiro, porque me pasó una cosa muy difícil en esos momentos cuando estaba como un ciclista profesional. En los 90 - n el 90, 91, 92 - estaba perfectamente, era un corredor de buen nivel, tenía los primeros lugares y después en el 93, resulta que ya no podía ir más fuerte o más rápido que los demás. Te lo digo honestamente, yo fui con el doctor Michele Ferrari - ya desesperado yo - porque ahí nadie te obliga a que te dopes.

Erróneamente lo que dijo Lance Armstrong, que a él lo obligaba la gente a doparse, no es cierto. A nadie obligan en este mundo del ciclismo.

¿Decías que a principios de los 90 empezabas a sentirte en desventaja porque otros corredores estaban usando substancias prohibidas?

Sí había, no todos. Había un grupito de los cuales yo sabía que andaban en ese nivel. Que eran unos dos puntitos más arriba que yo y eso hacía la diferencia para que yo pudiera ganar. Aunque me preparara muy bien, aunque tuviera las mejores bicicletas, el mejor material, el mejor equipo pues ya no iba con ese extra. Yo me desespero y llego con Ferrari. Y yo en son de burla me acerco con él y le digo ´yo quiero un motor Ferrari´. Quiero llegar con motor Ferrari porque yo traigo ahora como el de un “vocho” y yo ya no puedo.

¿Te sentías muy presionado?

Yo mismo sí. Pero al final de todo esto me doy cuenta que no era todo el simplemente ganar. Tal vez no pude ganar un Tour de Francia, pero me fui con la idea de que lo hice conmigo mismo. Nunca me engañé, esa ambición me llevó a quererme dopar, porque en realidad lo quise hacer, pero me dio tanto miedo que no llegue a esos límites.

¿Cómo te enteras y cómo decides acercarte? Sabiendo que te iba a ofrecer una substancia prohibida. ¿Tenías conciencia de ello?

Es un doctor, una gente científica que sabe qué sustancias te puede dar para que logres con tu rendimiento y tus óptimas condiciones. Cuando llegó con él, me comenzó a recetar de inmediato, pero no me decía que era. Dudé en ese momento. Lo primero que me dijo es que él llevaba gente que tiene el talento y las posibilidades de ganar, porque él requería el 10 por ciento de mi salario como sueldo para él. Con esa duda me quedo con un poco de inseguridad al ver que me recetaba las unidades pero nunca me dijo qué era. En ese momento tuve el temor, el miedo.

¿Los atletas no lo sabían bien a bien?

El mundo adentro sí tenía conocimientos. No nos vamos a hacer tontos. Creo que el conocimiento era muy grande, pero yo creo que nada más lo hacía la persona que tenía presión el mismo o que lo podía pagar. Era muy caro. El equipo no te lo paga.

Tú le pediste al doctor Ferrari que te dijera qué te iba a administrar. ¿Qué te dijo?

Él no me quiso decir cuál era la sustancia. A mí me entraron las dudas, le dije ni siquiera tiene un membrete, tu receta, no tenía nada. Era un papel en blanco. A mí me entró mucho la duda y el miedo. Le dije que no, que lo pensaría. Desde ahí tuve otros pensamientos como el retirarme. O me metía ahí, a ese nivel, o me retiraba del ciclismo. Si me sentía en desventaja la cabeza me comía, el cerebro me llevaba más allá de lo que podía. No regresé con él. Le marqué y le dije que me retiraba.

Lance dijo abiertamente que no hay posibilidad humana de ganar siete tours sin haberse dopado.

Sí hay posibilidades de ganar sin doparse. Así se ganaron los tours de los cuarentas, de los cincuentas, de los sesentas. Tal vez con otra sustancia. No era EPO. No era eso lo que hacía la diferencia de muchos ciclistas. El Tour de Francia son 21 días. En esos 21 días siempre había una jornada mala, cuando te sentías de lo peor, por ahí del 15 o 16. Ahí perdías la opción de ganar el Tour. Ahí ya no puedes pero pedaleas con fuerza. Creo que en los últimos 18 años, ya no había ese día. Yo veía en ciertos corredores, no en todos, en el top, que no sucedía eso con ellos.

Nunca te dopaste. Estás limpio. ¿Qué sensación queda tras escuchar las declaraciones de Lance de que el mundo del ciclismo está sucio?

Me siento muy satisfecho, contento con mi carrera. Creo que lo que logré estoy muy tranquilo, muy seguro. Lo que hice lo conseguí con mi físico. No necesité ningún estimulante para hacerlo. Creo que hay gente buena, responsable, que piensa que el doping es malo. Hay ciclistas que son honestos y van en contra de esto, no todos son malos.

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