20 de Septiembre de 2018

Deportes

La interminable caída de Hungría

Había una vez una selección que estuvo a punto de ganar la Copa del Mundo en dos ocasiones; hoy sólo les queda una esperanza.

Este es el seleccionado húngaro que ganaba 2-0 a Alemania en la final del Mundial de 1954. Los germanos se impusieron 3-2.
(elgrafico.com.ar/Archivo)
Este es el seleccionado húngaro que ganaba 2-0 a Alemania en la final del Mundial de 1954. Los germanos se impusieron 3-2. (elgrafico.com.ar/Archivo)
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Gonzalo Franco Peraza/SIPSE.com

MÉRIDA, Yuc.- Había una vez una poderosísima selección de futbol soccer que tuvo un periodo de gloria que abarcó de 1938 a 1972.

Se trata de la selección de Hungría, que durante décadas ocupó los primeros planos y que llegó a su esplendor en su segunda final de Copa del Mundo, en 1954, gracias sobre todo a un goleador nato llamado Ferenc Puskas -en realidad su apellido era Purczeld-.

Han pasado casi 59 años desde entonces sin que Hungría haya vuelto a mostrar siquiera un nivel respetable, ya no digamos para ganar torneos importantes sino para al menos competir de tu a tu contra los demás rivales.

Hungría  era tan fuerte que aún antes de que aparecieran Puskas, Kocsis y Czibor alcanzó su primera final de Copa del Mundo en 1938, que perdió 2-4 ante Italia.

Otros grandes logros del futbol húngaro fueron las tres medallas de oro en las Olimpiadas de 1952, 1964 y 1968, respectivamente, y la consecución del tercer puesto en la Eurocopa de 1964.

En contraparte la última vez que la selección nacional ganó algo fue una medalla de bronce, en las Olimpiadas de 1972. No califica a un Mundial desde 1986, cuando fueron eliminados en la fase de grupos, y la última vez que jugó una Eurocopa fue en 1972.

A nivel de clubes los húngaros han llegado a dos semifinales de la Copa de Europa, pero eso fue hace mucho: el Vasas ETO, que en la temporada 1964-65 cayó 0-1 y 0-4 ante el finalista Benfica de Eusebio, y el Ujpesti Dozsa, eliminado en la campaña 1973-74 por el Bayern -1-1 y 0-3-, equipo que ganó el torneo. Pero así como ocurre con la selección magiar, también los clubes del país de Puskas poco a poco se han ido para abajo y desde 1996-97 no participan en una Champions League.

De ahí en adelante la selección y los clubes de ese país solo han dado tumbos.

Lo más grave, sorprendente, doloroso y vergonzoso no es solo la caída del futbol de Hungría sino que hasta ahora no hay señales de que vaya, en el mediano plazo, a regresar del ‘coma’ en el que ha estado desde hace tantas décadas.

Sin una sola estrella

Por si fuera poco hay algo todavía peor. No solo el seleccionado nacional está como muerto sino que el país no produce jugadores que al menos puedan brillar por su cuenta a nivel individual.

Hasta Checoslovaquia -hoy dividida en República Checa y Eslovaquia- y Suecia, naciones futbolísticamente medianas que alguna vez tuvieron la suerte de disputar una final de Copa del Mundo, han contado cada cierto tiempo con algún jugador que pone en alto el nombre de su país: Nejedly, Poborsky, Cech, Brolin, Larsson, Ibrahimovic. Pero con Hungría no ha pasado así.

Nótese también que hay o habido muchas selecciones de futbol ‘débiles’ que sin embargo alguna vez en su historia han contado con una que otra estrella que les ha permitido que a la selección entera se le respete en todo el mundo, como pasó por ejemplo con el ariete del AC Milan, Andriy Schevchenko, con Ucrania, o con Dwight Yorke, el trinitario jugador del Manchester United.

Pero en cambio tratemos de recordar algún jugador húngaro que haya destacado en las últimas décadas y no aparecerá ninguno en nuestro horizonte, simplemente porque no lo hay.

Y esto no solo ocurre si nos adentramos en la liga húngara. Echemos un vistazo a los hombres que conforman la selección actual de Hungría. Ninguno de ellos juega en algún equipo que suela disputar títulos nacionales y muchos menos internacionales. Algunos incluso forman parte de onces que juegan a tratar de no descender o en categorías de ascenso. Veamos.

El portero titular de Hungría, Gabor Kiraly, juega en el TSV 1860 de Munich; los defensas juegan en el Debreceni de la liga local, en el Anderlecht, el SK Brann o el FC Sion de Suiza; los medios en el West Bromwich, Dínamo de Moscú, Real Zaragoza, Sttutgart, etc, y los delanteros no se salvan: Mainz, Sturm Graz, Diosgyori…

Esperanza rumbo a Brasil

A pesar de todo aún hay dos buenas noticias para el futbol ‘magiar’. La primera es que alguna vez llegaron a estar en el sitio 87 del ranking mundial de la FIFA, pero hoy se encuentran en el escalón 33.

La otra esperanza, más palpable, es que hoy la selección de Hungría se encuentra en zona de calificación rumbo al Mundial de Brasil 2014, pues con 11 puntos están en segundo lugar de su grupo, solo por debajo de la aplanadora holandesa, que suma 18, y por arriba de Rumania y Turquía, que tienen 10 y 7 puntos, en ese orden.

De mantenerse al menos en la segunda posición, Hungría podría avanzar a un repechaje europeo de ocho equipos que pelean por cuatro plazas para calificar a la fiesta más grande del soccer.

¿Podrán los húngaros mantener el paso? ¿Podrán regresar a un Mundial después de 28 años? ¿Podrán recuperar el prestigio diluido?

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