21 de Septiembre de 2018

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El Mundial que en verdad regenera al mundo

Entre las selecciones de 52 países que acudirán a la Homeless World Cup está la de México.

Enfrentamiento de dos jugadores de Escocia e Irlanda durante el Mundial para los sin techo (Homeless World Cup)(elpais.com)
Enfrentamiento de dos jugadores de Escocia e Irlanda durante el Mundial para los sin techo (Homeless World Cup)(elpais.com)
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Agencias
CIUDAD DE MÉXICO.- El fútbol ha pasado de ser un juego a un acto de protesta, al puro estilo de barrio. 

En la Homeless World Cup (la Copa Mundial de los sin techo) se juega para demostrar que la pobreza no es un límite del talento con el balón, publica elpais.com 

Cada año hombres y mujeres de cualquier edad y nacionalidad compiten por ser campeones mundiales del fútbol callejero. 

Las historias de indigencia, violencia y drogadicción se enlazan en un torneo en el que el premio va más allá de un trofeo. Es la oportunidad de cambiar el rumbo de sus vidas.

Los fundadores de la Homeless World Cup están seguros de que el fútbol es un lenguaje universal y se puede usar para volcar sus vidas. La idea de hacer un certamen internacional fue de dos periodistas que escribían y dirigían periódicos callejeros de la Red Internacional de Periódicos Callejeros (INSP, por sus siglas en inglés). Las personas sin un hogar se encargaban de venderlos y se quedaban con las ganancias. El austriaco Harald Schmied y el escocés Mel Young querían involucrar a los sin techo en una comunidad que trascendiera las fronteras e idiomas.

“Cualquiera puede jugar fútbol, en cualquier momento y lugar. Es un juego de equipo que une a las personas y tiene una capacidad increíble para crear comunidad. El fútbol es el único catalizador para unir a las personas y crear un impulso en sus vidas”, escribió Mel Young en su página oficial.

En 2001 tenían planeado organizar un partido internacional con los vendedores de periódicos callejeros de Austria y Escocia. La idea de la Homeless World Cup había echado raíces. Paradójicamente la idea del mundial se concretó en un bar en Capetown, Sudáfrica. Dos años después lograron su cometido y se llevó a cabo la primera edición en Graz, Austria con 18 equipos participantes. El equipo local se mostró rebelde y ganó el trofeo por marcador 2-1 contra el país que inventó el fútbol, Inglaterra.

Ahora este año jugarán 52 países en la categoría femenil y varonil, 20 más que en la Copa Mundial de la FIFA. No obstante, en la Homeless World Cup hay hasta 73 países miembros. Cada nación participante está representada por una asociación civil sin fines de lucro y tiene el encargo de elegir a sus ocho seleccionados para asistir a cada mundial. A diferencia del nivel profesional, las reglas del torneo no permiten repetir la misma plantilla de jugadores, cada año deben ser nuevos participantes. Después de cada mundial los jugadores pueden convertirse en entrenadores y reclutadores de nuevos talentos.

Campeones en categoría masculina

  • 2003 Austria
  • 2004 Italia
  • 2005 Italia
  • 2006 Rusia
  • 2007 Escocia
  • 2008 Afganistán
  • 2009 Ucrania
  • 2010 Brasil
  • 2011 Escocia
  • 2012 Chile
  • 2013 Brasil
  • 2014 Chile
  • 2015 México

Cada país establece su definición de lo que es ser homeless, debido a que no hay un consenso en la definición legal a nivel internacional. Sin embargo, no se reduce a la carencia de un hogar, sino que comprende los problemas que puedan vulnerar la calidad de vida de las personas. El contexto socioeconómico de un país europeo no se puede comparar con alguno del continente africano, donde la crisis alimentaria se mantiene como una constante.

En este mundial juegan países que han quedado relegados del balompié profesional, como Burkina Faso, Kenia, Namibia, Zimbabue, Camboya, Kirguistán, Indonesia y Afganistán, que ganó el trofeo en la rama varonil en 2008. Los cinco primeros países en el ranking mundial de hombres son Brasil, México, Portugal, Chile y Polonia. En la rama femenil se han disputado siete torneos, donde las mexicanas se han afianzado con tres títulos, le siguen Chile, Argentina, Noruega e India.

El tamaño de la cancha es distinto de la que se usa en el fútbol profesional. Son 22 metros de largo por 16 de ancho. Los porteros no deben de salir de su área o pueden recibir como castigo un penalti o, como prefieren llamarlo, un shoot-out. Los jugadores de campo no pueden pisar el medio círculo que defienden los guardametas. La duración de los partidos es de dos tiempos de siete minutos cada uno. Este es un torneo ráfaga que termina en una semana.

Campeonas en categoría femenina

  • 2008 Zambia
  • 2010 Brasil
  • 2011 Kenia
  • 2012 México
  • 2013 México
  • 2014 Chile
  • 2015 México

En la Homeless World Cup no aceptan los empates. Si los partidos terminan con la paridad en el marcador, deberán disputar una muerte súbita de penales, uno para cada equipo. El fusilamiento del delantero contra el portero trae consigo emoción extra porque el tirador tiene la oportunidad de burlar al portero y este sólo puede intentar distraerlo.

El torneo de los sin techo es apoyado por la UEFA, la Unión Europea y la Unión Mundial de Futbolistas (FIFPro). Dentro de las figuras mediáticas que lo apoyan están el actor Colin Farrell, el escritor Irving Welsh y el exfutbolista francés Emmanuel Petit. Este año se llevará a cabo en Glasgow, Escocia. La semana del 10 al 16 de julio estará plagada de goles, botines desgastados y de hambre por ganar.

México, uno de los grandes ganadores

Christian Méndez perdió a su padre en el 2007 durante la guerra entre cárteles de droga en Ciudad Juárez (Chihuahua). Ahora tiene 21 años y no sabe exactamente a qué se dedicaba su padre, pero recuerda que de un día al otro su casa en la modesta colonia El Barreal ya tenía una cocina y un televisor. “Mi familia estaba metida en el narcotráfico”, admite Christian con la mirada perdida y continúa: “Lo levantaron junto con mis tres tíos. Se lo tragó la tierra, no tengo dónde irle a llorar”.

Christian ha hecho del fútbol su modo de vida. Desde los seis años vive con un balón bajo el brazo y con los botines desgastados. Para contribuir al ingreso familiar trabajaba en la limpieza de una cancha de fútbol y también fungía como asistente de los árbitros. 

Su madre fue diagnosticada con cáncer de matriz. Ahora quiere darle una pequeña alegría a su familia al representar a México en la Homeless World Cup en Glasgow, Escocia, el Mundial de los sin techo, donde su país es potencia.

"Estos futbolistas tienen hambre de oportunidades"

El fútbol callejero les sienta mejor a los mexicanos que los propios torneos de la FIFA .“Tenemos un universo muy grande de donde escoger jugadores. Estos futbolistas tienen hambre de oportunidades”, asegura Daniel Copto, presidente de Street Soccer México, la asociación civil encargada de reclutar jugadores. 
En este fútbol alternativo cada selección es de ocho jugadores. Las chicas mexicanas han ganado tres mundiales (2012, 2013 y 2015), los chicos ganaron el suyo el año pasado, luego de sumar tres subcampeonatos consecutivos (2011, 2012, 2013) y un tercer lugar en 2010. Tras los éxitos de 2015 el magnate mexicano Carlos Slim los recibió en su oficina y el presidente Enrique Peña Nieto los invitó a la residencia presidencial.

La idea de participar en la Copa Mundial de los pobres fue del psicólogo mexicano Daniel Copto. En 2003 trabajaba en un albergue Good Shepherd Ministries en Canadá y ponía en práctica una terapia contra las adicciones a sustancias. Se propuso participar en la tercera edición de la Homeless World Cup con un equipo representativo de Canadá. “Noté cómo mis pacientes se reconstruían emocional y físicamente. Sufrían por la abstinencia a ciertas sustancias adictivas, pero prefirieron entrenar y estar en la mejor manera posible para representar a su país”, dice Copto.

Copto regresó a su país para presentar el proyecto a un grupo de amigos dedicados al deporte. En el 2006 llevaron un equipo varonil al mundial en Capetown, Sudáfrica. En su estreno alcanzaron el cuarto lugar. Dos años después Abraham Miranda, Heriberto Espejel, Gerardo Partida y Copto crearon la asociación civil Street Soccer México para hacerse con la representación oficial de su país.

Street Soccer se hace cargo de elegir a los futbolistas

Un año después la Fundación Telmex del magnate Carlos Slim se interesó y amplió el proyecto. Los fundadores de Street Soccer plantearon hacer torneos estatales en todo México para tener una baraja más amplia de jugadores y conformar los equipos femenino y masculino, ocho en cada uno. En ese momento surgió el torneo De la Calle a la Cancha. Cada entidad tiene a su equipo representante y compiten en un torneo nacional. Los mejores jugadores son convocados a la selección mexicana. Uno de los filtros es una entrevista con psicólogos para conocer sus historias de vida y determinar si cumplen el perfil de una persona vulnerable.

Este año participaron 31 estados, excepto Hidalgo. Jugaron cerca de 27 millones 500 mil jóvenes, una cifra menor comparada a otros años y fue mermada, según Copto, por las elecciones en 12 entidades. 

Sólo ocho chicos y ocho chicas son las afortunadas de viajar a Glasgow, Escocia. Los seleccionados se concentran dos semanas y tres días en el Comité Olímpico Mexicano, donde reciben entrenamientos y dieta de un atleta de alto rendimiento. Ellos no pagan nada, todo corre a cuenta de la Fundación de Teléfonos de México.

Entre ellas Jessica Camacho, originaria de Villa de Álvarez, Colima. Es mesera en el negocio de tacos de su padre y ahora es la guardameta de México. 

Durante dos años tuvo un problema de alcoholismo y sus amigas la acercaron al fútbol. Después de la copa mundial buscará una hacer una licenciatura en educación física.

Karla Palma, de 24 años, es la única madre en la selección mexicana. Cuida a la distancia a Alexis Giovanni, su hijo de dos años. De él se encarga su esposo Marco Bernal, quien el año pasado fue capitán del equipo mexicano que ganó la Homeless World Cup. 

La pequeña familia vive en la casa de los padres de Marco, en Nezahualcóyotl, Estado de México. Ambos trabajan en tintorerías. “Cuando nos va bien al día podemos sacar mil pesos (54 dólares), pero a veces sólo sacamos 50 pesos (tres dólares)”. Ven al fútbol como una fuente de trabajo. Los fines de semana juegan en ligas amateur donde les pagan hasta 200 pesos por cada partido, un ingreso más para la familia Bernal Palma.

Los seleccionados se concentran en el Comité Olímpico Mexicano

Karla no pudo terminar el último año de la primaria, tenía que ayudar a su madre y a sus tres hermanos con las cuentas. “Mi mamá trabajaba haciendo la limpieza en casas ajenas. Por lo mismo, no nos ponía mucha atención”, dice. Karla se quedó sin una figura paterna cuando tenía tres años, lo más cercano que tenía era Giovanni, su hermano mayor, quien le enseñó a jugar fútbol y en el 2012 le asesinaron. “Él consumía droga, nunca supe si vendía, pero llevaba armas a la casa. Siempre traía mucho dinero”, recuerda. Su hermana menor, Susana, está en el penal del Bordo en Nezahualcóyotl por narcomenudeo.

Las videollamadas acercan a Karla con su esposo e hijo. “Me duele ver llorar a mi hijo”, menciona con molestia. El año pasado cuidó de su pequeño y en esta ocasión Marco deberá hacer lo propio. Está segura de que el sacrificio tiene su recompensa. El año pasado quedó marginada del equipo nacional y ahora aspira a ser titular. Tiene dotes de líder, pero una contractura le impide entrenar un par de días. Su rostro se ilumina cuando menciona: “hoy me dan mi pasaporte”. Ella ya se ve en Escocia.

(Información de El País)

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