25 de Septiembre de 2018

Deportes

Tarde de rejoneo y forcados en Mérida y Motul

Bureles de Manolo Espinoza “Armillita dieron buen juego en Mérida; buenas pegas de los forcados 'Amadores de Hidalgo' en Motul.

Cuauhtémoc Ayala recibió la alternativa de manos de Rodrigo Santos, en la Plaza de Toros Mérida. (José Acosta/SIPSE)
Cuauhtémoc Ayala recibió la alternativa de manos de Rodrigo Santos, en la Plaza de Toros Mérida. (José Acosta/SIPSE)
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Dahemont/Martiniano Alcocer/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- Cuando se conjuga el arte de María Alba sobre jacas toreras y se ambiente con música de sinfónica y charanga, se debe lograr cuando menos la diversión del que paga por el espectáculo, y así fue ayer en la tarde en la Plaza de Toros Mérida, con el tradicional festejo de Año Nuevo, que hizo girar el torniquete hasta completar los asientos del graderío con gente deseosa de ver las cabriolas ejecutadas por los centauros Rodrigo Santos y Emiliano Gameros, quienes apadrinaron y fueron testigos de la alternativa del nobel aspirante a rejoneador Cuauhtémoc Ayala-oriundo del xtokoy solar nativo-, quien finalmente hizo cosas que le valieron mínimo 2 vueltas al redondel, una en cada burel que le tocó en suerte.

Para iniciar la tarde, quienes regentean el coso de la Reforma le pusieron el toque sinfónico musical incluida apertura clásica que hizo ponerse romántico el momento como regalo al multicéfalo, que extrañado no daba crédito de la más bella de las fiestas, la fiesta brava, con 2 jinetes vestidos a la usanza portuguesa y uno (Ayala) con el típico traje charro mexicano.

Cuauhtémoc inició la corrida luego de recibir los trastos toricidas de manos de su padrino Santos y de testigo Gameros. Luego de abrirse la puerta de toriles, Ayala recibió al primero de la tarde de nombre Tatich, un negro mogón que alzó la romana hasta en 505 kg sobre los lomos. Después de colgar los arpones de castigo, tomó los garapullos y haciendo un ajuste de sus equinos (Corsario, Sultán, Cayré, Amadeus y Aceitero), que lucieron prestancia, bonitas pintas de piel y agilidad en las embestidas del pupilo de la ganadería de Manuel Espinosa Armillita, ahí presente en el burladero de matadores.

Ayala despachó al bicho con una honda que hizo efectos rápidos, haciéndolo rodar espectacularmente. Sin embargo, el usía en el biombo, Ulises Zapata León, no concedió, pero los aficionados consideraron que el del sombrero charro merecía ser ovacionado tomándose la vuelta con devolución de prendas.

Con su segundo, corrido en sexto sitio, Ayala repitió como calca lo logrado anteriormente, empero, aunque el de las mil cabezas le prodigaron palmas y le corearon su nombre para que se le otorgara aunque sea un arete, Zapata León no lo consideró así y repitió la vuelta para tornarse en el triunfador por aclamación. Cuauhtémoc tuvo frente a sí a Huakax Ci, al que despachó al otro mundo mediante 3/4 de ración de acero que finalizó con el buen tino del puntillero José Luna. Vuelta y el cariño del respetable.

Santos y Gameros

Para resumir la actuación de los del tricornio, Rodrigo Santos, vestido con casaca roja y oro, botas federicas y pantalón blanco, y  montado sobre los caballos Vital, Tesidor, Canillita, Cabaret, Volapie y Califa, se enfrentó a Nohoch (segundo del lote) y el que se jugó en cuarto sitio de nombre “Mazuts”, que nunca se entendieron y se guardó silencio en ambas 2.

Por su parte, Emiliano Gameros, vestido con casaquilla blanca y adornos negros, montó partiendo plaza sobre Kimera, Leyenda, Volcán, Sentimiento, Sentimiento, Deseo, Presagio y Sigala, tuvo como primer enemigo corrido en tercer lugar a Purux y luego refiloneo con el quinto, Kimayol, a los que trató de buscarles la vuelta y nunca se las encontró.

Los de Tezuitlán

Los valientes muchachos Forcados de Tezuitlán, Puebla, hicieron todo lo posible por lograr sus pegas, pero no todo fue miel sobre hojuelas ya que dos de ellos pasaron a la enfermería, luego de ser materialmente arrollados por los bureles que intentaron dominar.

El Dato

Tres valientes pegas de los Forcados de Tezuitlán, aunque dos visitaron la enfermería. Lleno completo en las gradas y competencia de bandas de música en la Mérida.

La Monumental Avilés, llena en la corrida de Año Nuevo

El  primer día de 2016 Motul vivió una agradable tarde de toros, en la que hubo de todo: la espectacularidad de los recortadores españoles, con un mexicano de refuerzo, Jorge El Glison (si le dice algo el apodo, está en lo cierto, pues es hijo de aquel torero suicida Jorge de Jesús Gleason), un extraordinario toro, Rey Mago, de Garfias, con el que Jorge Hernández Gárate tuvo destellos de buena monta y perdió las orejas por un feo rejonazo trasero que tardó en hacer efecto.

También 2 buenas pegas de los forcados Amadores de Hidalgo y una fallida, precisamente ante Rey Mago, que fue un ejemplar con mucho fuelle y poder contra el que no pudieron. La despedida de uno de estos toreros de a pie, Carlos Alam, que se quitó la casaquilla luego de 25 años en los ruedos y fue objeto de emotiva despedida por sus compañeros en esta arriesgada suerte.

Un cartel que prometía y que, a decir verdad, cumplió las expectativas porque la gente se divirtió, se emocionó y disfrutó en una tarde soleada, ante un lleno en los tendidos de la Monumental Avilés hicieron el paseíllo, a caballo, Hernández Gárate y Horacio Casas, con los recortadores españoles como el atractivo principal y los forcados Amadores de Hidalgo. Los toros fueron de Fernando de la Mora y Garfias, justos en presencia, excepto el que tocó en suerte en su segundo turno a Hernández Gárate. 

Los recortadores, a cuya cabeza vino un veterano ex campeón de esas suertes en España, Juan José Martínez, incluyeron a un jovencísimo (18 años) Diego Navarrete, que fue quien cosechó las mayores palmas al ejecutar 2 saltos mortales con las manos atadas a la espalda al que abrió plaza. Navarrete se ganó al público con su habilidad atlética y su valor.

El juez regaló una oreja a Hernández –quizá contagiado por la euforia del público que exigió el apéndice no obstante que el rejonazo fue desprendido, aunque de efectos rápidos.

Asimismo, hubo vueltas al ruedo de todos y por todo, pero muy merecidas las de los recortadores y los forcados.

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