19 de Septiembre de 2018

Entretenimiento

El difícil camino a la perfección

En el 'Diario de Ana y Mía', la directora Alejandra Martin se asoma a los momentos íntimos de cuatro jóvenes afectadas por anorexia y bulimia.

Jóvenes de todo el mundo que padecen de bulimia o anorexia crearon una tribu urbana en la que la delgadez extrema se transforma en compromiso mutuo. (YouTube)
Jóvenes de todo el mundo que padecen de bulimia o anorexia crearon una tribu urbana en la que la delgadez extrema se transforma en compromiso mutuo. (YouTube)
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Agencias
BUENOS AIRES, Argentina.- Bulimia y anorexia son palabras que definen apenas dos modalidades de los múltiples trastornos alimenticios catalogados por la medicina. Lejos de considerarlas enfermedades, jóvenes de todo el mundo que padecen alguna de estas dolencias crearon una nueva tribu urbana en la que la delgadez extrema se transforma en un compromiso mutuo, para alcanzar un dudoso ideal de belleza.

Esa extraña fraternidad es registrada en el documental "Diario de Ana y Mía", de la argentina Alejandra Martin. La directora toma un momento en la vida de cuatro jóvenes afectadas por anorexia y bulimia y se asoma a sus mundos íntimos.

"Mi idea nunca fue hacer apología de la enfermedad, pero tampoco colocarme en un lugar moralista", dijo Martin en entrevista con ANSA, para explicar los motivos de la ausencia de testimonios de médicos, psicólogos o sociólogos.

Lo que podría considerarse un aspecto faltante en el tratamiento de la cuestión es, sin embargo, el mayor mérito del documental, que se ciñe al registro de la realidad -una muy cruda-, sin abrir juicios.

Secreto compartido en Internet

"Diario de Ana y Mía" abre la ventana a los universos de cuatro mujeres de distintas edades que viven con un secreto y sólo lo comparten en distintos blogs en Internet.

Carrie nunca tuvo pasión por la comida: desde niña era muy delgada, aspecto que mantiene hasta hoy, cuando ha pasado los treinta años. Sin embargo, pesarse, mirarse desnuda frente al espejo y medirse con un centímetro de costurera son parte de sus hábitos diarios.

A Rocío, en cambio, le cuesta ver su imagen reflejada. Pero su delgadez se adivina debajo de su ropa, demasiado holgada para su talle. Fiorella vive su adolescencia en un espacio limitado, el de su cuarto decorado en tonos rosados y con estampas de princesas.

Fabiana, a pesar de haberse convertido en reina provincial de la belleza, reniega de su aspecto y también busca el ideal de llegar a ser más liviana que el aire. No es muy conversadora, pero a través de la pintura plasma sus fantasmas y anhelos.

Quieren ser perfectas

Todas ellas quieren ser perfectas, como princesas, y para alcanzar su objetivo comparten dietas y trucos, así como sus profundas angustias, en Internet.

Uno de esos espacios es un blog llamado "Diario de Ana y Mía", nombres propios para definir a la anorexia y la bulimia, respectivamente. Son grupos que promueven estos trastornos -sin considerarlos como tales- como la elección de "un estilo de vida" y para ingresar a ellos debe firmarse un contrato.

"Me propuse no juzgarlas", afirmó Martin, quien descarta que esta tribu urbana tenga poder para propagar estas prácticas.

"No creo que sean los grupos los que contaminen o enfermen a los adolescentes. Considero que existen problemáticas anteriores que hacen que las personas lleguen a desarrollar anorexia o bulimia", sostuvo.

La documentalista, también directora de fotografía, conoció "por casualidad" la existencia de estos grupos, en los que las jóvenes se contienen mutuamente y hasta dan consejos de cómo alejar el fantasma del apetito y el deber de ingerir una mínima cantidad de minerales para mantenerse con vida.

"Supe de este grupo hace algunos años por un artículo pequeño que leí en un diario. Comencé a invesigar y descubrí que esta tribu creó un verdadero universo en Internet sobre estas enfermedades", relató.

Códigos compartidos

Lo que le llamó la atención a Martin es que en esos blogs existen como soporte poesías, fotografías y canciones que se refieren a esas enfermedades como "códigos compartidos".

De hecho, es la exitosa canción "Ana & Mia", del grupo The Trews, la que prestó su nombre a esta particular tribu urbana: "You are burning out, it's never the same again, they show you all the secrets to keeping thin, how Ana & Mia stay beautiful all they?..." (Te estás quemando, nada volverá a ser igual, te muestran todos los secretos para mantenerte delgada, ¿cómo se mantienen Ana y Mia bellas todo el día?).

Martin visitó decenas de esos sitios para realizar su investigación, a partir de la cual decidió "navegar" en las vidas de Rocío, Fiorella, Carrie y Fabiana, quien plasma en sus pinturas sus fantasmas y anhelos.

Su registro respetuoso y su disposición para escuchar permite comprender, con una precisión y claridad de las que a veces la ciencia carece, por qué estas mujeres ven a su cuerpo como un delito y al espejo como una cárcel.

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