19 de Septiembre de 2018

Entretenimiento

La última entrevista a Pedro Infante: 'Ni de lejos pensaba ser actor':

Con motivo del 57 aniversario luctuoso del ídolo mexicano, la promotora cultural Bekina Fernand comparte la última exclusiva que concedió.

Foto del actor en el hotel “Bolívar” de Lima, Perú, donde había ofrecido un cóctel a la prensa especializada de Lima. (Archivo Histórico El Comercio)
Foto del actor en el hotel “Bolívar” de Lima, Perú, donde había ofrecido un cóctel a la prensa especializada de Lima. (Archivo Histórico El Comercio)
Compartir en Facebook La última entrevista a Pedro Infante: 'Ni de lejos pensaba ser actor':Compartir en Twiiter La última entrevista a Pedro Infante: 'Ni de lejos pensaba ser actor':

Milenio Novedades
MÉRIDA, Yuc.-  Con motivo del 57 aniversario luctuoso de Pedro Infante, la promotora cultural Bekina Fernand compartió con MILENIO NOVEDADES la que se considera la última entrevista del actor.

Bekina Fernand declaró que la conversación con el actor se realizó en el hotel “Bolívar” de Lima, Perú, durante los primeros días de enero, de 1957, cuando el cantante viajó a ese país para presentarse en el City Hall. 

La charla fue realizada por el reportero Luis Jaraba Sanz y publicada en el periódico “El Informador”. 

A continuación, el texto íntegro de la plática:

Con el torso desnudo y un ligero pantalón bombacho nos recibe Pedro Infante en su departamento del Hotel Bolívar. Se halla completamente atareado en levantar una pesa de 150 Kg.

- ¡Pasa! - me dice.

- Paso - le contesto - pero que conste que no quiero nada con la pesa - termino.

Nos había concedido una entrevista el día anterior, cuando en este mismo departamento había ofrecido un cóctel a la prensa especializada de Lima.

- ¡Pregunta no más! - invita.

Acepto el whisky que me tiende el fiel Madrid, secretario de Pedro y acepto la invitación de dar inicio a las preguntas.

- ¿Qué te ha parecido el recibimiento tributado a tu persona?

La conversación entre el repotero Luis Jaraba Sanz y el actor se realizó en el hotel Bolívar de Lima, Perú, durante los primeros días de enero, de 1957

- ¡Magnífico!. ¡Ojalá no defraude a este cariñoso público!. Quiero quedar bien por este pueblo y por mi país.

- ¡Quedarás! Radio y Teatro, ¿cierto?

-- Ah, ha.

- ¿Boite?

- Nada. Mi contrato lo prohíbe.

- ¡A otros tiempos, Pedro! ¿Pensaste siempre en ser actor?

- Jamás, ni de lejos. Me vino de repente y me agarró de repente.

- ¿Veamos ese de repente?

- Eduardo Quevedo, productor mexicano, me conoció en una emisora de radio. Yo trabajaba de carpintero y, a ratos, cantaba. Me llevó para el cine y allí me quedé.

- Hoy, ¿plenamente satisfecho?

- El cine cambió mi vida. Ahora bien, me disgusta el no poder sacar más partido a mi trabajo. Quiero dirigir, soy de los que observan con atención las cámaras, decorados y máquinas en general. En fin, quiero superarme en mi trabajo artístico.

- ¡Suerte! Dime una cosa. Si por un accidente del destino, dejases de ser lo que eres, ¿volverías a la carpintería?

- Creo que con lo que tengo me alcanza para no volver a ser carpintero.

- ¿Ahorrativo?

- Sí. No me abstengo, pero tampoco derrocho.

- ¿Puedo llamarte millonario?

- Puedes.

- ¿Cuántas veces?

- Diez.

- ¡Polémica, Pedro! ¿Cierto que le pegaste a un chiquillo en Caracas?, al preguntarte si usabas bisoñé?

- Es la más burda patraña que jamás oí. Le pegué, sí, pero no a un chiquillo.

- El que recibió, ¿cuántos años tenía?

- Le calculo treinta.

- ¡Ya tenía barba, caramba! ¿Cómo fue?

- Estaba yo firmando unos discos. Cuando salí a la calle tropecé con ese elemento. Me jaló de los cabellos y se puso a tirarme con todas sus fuerzas durante un buen rato... ¿Tú que hubieras hecho?

- ¡Cosquillas, desde luego que no! Y tú, ¿qué le hiciste?

- Le solté un revés.

- ¿Resultado?

- Un ojo hinchado.

- A eso le llamo "ojo por pelo". Ahora responde, ¿qué pasa con tu pelo?

- No pasa nada.

- ¿Usas...?

- No uso nada. Simplemente me volteo el cabello, en la forma en que tú ves, o sea sobre la frente, para taparme una placa de vitalium que llevo, de 2.8 pulgadas.

- ¿Por qué la placa?

- Por un accidente de aviación, hace nueve años.

- ¿Dolor?

- Ninguno. Mi único trabajo es voltearme el pelo.

- ¿Luego de lo dicho no hay nada?

- Si te refieres a que uso algo, desde luego que no. Uso peluca sí, pero cuando mis papeles así lo requieren. Además ¿no usa Bing Crosby, Frank Sinatra, Charles Boyer y otros, y otros? Jamás peiné a ninguno de ellos.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios