18 de Diciembre de 2017

México

Los vacíos y las cicatrices que deja Marcelo Ebrard

En las últimas horas de la actual administración, especialistas, diputados y líderes sociales realizan un balance de su gestión.

Marcelo Ebrard Casubón y su esposa, Rosalinda Bueso. (Archivo/Notimex)
Marcelo Ebrard Casubón y su esposa, Rosalinda Bueso. (Archivo/Notimex)
Compartir en Facebook Los vacíos y las cicatrices que deja Marcelo EbrardCompartir en Twiiter Los vacíos y las cicatrices que deja Marcelo Ebrard

Agencias
MÉXICO, D.F.- Miguel Ángel Mancera, quien este miércoles toma posesión como jefe de Gobierno del Distrito Federal, recibirá de Marcelo Ebrard una deuda pública de 60 mil millones de pesos.

Cada citadino al nacer, además de cada uno de los más de 8 millones de habitantes, tiene una deuda con el erario de 7 mil a 7 mil 200 pesos.

Con cifras cerradas en las manos, el presidente de la Comisión de Hacienda de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Héctor Saúl Téllez Hernández, afirma que el endeudamiento se incrementó 35 por ciento de 2006 a la fecha.

Con Cuauhtémoc Cárdenas y Rosario Robles quedó en 16 mil millones de pesos, con Andrés Manuel López Obrador y Alejandro Encinas creció hasta 44 mil millones.

Ahora, con Marcelo Ebrard, “la deuda se disparó hasta poco más de 60 mil millones de pesos”.

En las últimas horas de la administración de Ebrard, especialistas, diputados y dirigentes sociales hacen un balance de su gestión: reconocen logros y apuntan faltantes.

Desde cualquier rincón de la ciudad se le recuerda, más por lo que prometió y no cumplió.

Xochimilco: “¿Y el dinero?”

En Xochimilco, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, el muérdago está acabando con los ahuejotes. La zona chinampera y cerril sigue siendo devorada por los grupos afines al PRD, el agua de sus canales cada día está más putrefacta.

“Todo eso lo sabe, todo eso lo supo Marcelo Ebrard y nunca nos ayudó”, denuncia a MILENIO Eduardo Gómez Sánchez, del Patronato Autónomo de Xochimilco, el cual aglutina a cerca de 20 organizaciones sociales.

“Hay procesos penales contra los invasores y simplemente no avanzan, aunque el Gobierno del DF y la delegación lo saben, se los hemos hechos saber con documentos en mano.”

Acusa que “la tierra es invadida por gente de René Bejarano y grupos del PRD; en el paraje de Amalacachico, en Barrio 18, están invadiendo los Pantoja respaldados por las autoridades. Todo esto lo conoció Marcelo Ebrard, pero las denuncias no caminan”.

El dinero público que supuestamente fue destinado al saneamiento ambiental en Xochimilco nunca llegó. “Ni Corena ni la delegación hicieron nada para terminar con el muérdago que está exterminando todo el ecosistema”.

El muérdago se incrusta en ese árbol histórico y lo chupa hasta secarlo. “Casi 95 por ciento del ahuejote está invadido de muérgano y está en peligro de extinción”.

Gómez Sánchez señala que Ebrard nunca hizo nada, que el agua estancada de los canales “ya está putrefacta, ya no sirve, y la autoridad debe canalizar los recursos para poner dos o tres potabilizadoras y resolver el problema”.

Calificación adversa

En materia laboral, la administración que concluye tiene una evaluación adversa de acuerdo con el consejero de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Manuel Fuentes.

Refiere que los inspectores de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del DF siguen siendo 20 como en los tiempos de la administración de Cuauhtémoc Cárdenas.

Lo que “ha traído como consecuencia retrasos en los juicios laborales. El Distrito Federal es el paraíso de las empresas outsourcing. No hay vigilancia sobre éstas por la falta de recursos”.

Para el especialista, la lista de rezagos es infinita: “Existen más de mil 200 juicios laborales en una recomendación de la comisión a los que el gobierno de Ebrard no dio cumplimiento, pese a que algunos de ellos llevan hasta ocho años”.

Acusa que “el gobierno que habla en favor de la ciudad se ha olvidado de los trabajadores”.

“Es importante el tema de la transparencia, pues no hay acceso a los contratos colectivos; por falta de recursos, el tema de la transparencia sindical de contratos colectivos y estatutos se encuentra en dificultades”, comenta.

Daño a propiedad privada

Las cicatrices que deja la administración saliente no solo se sienten en zonas populares como Xochimilco, sino también en la Condesa.

La coordinadora del Comité Ciudadano Condesa, Lucinda Gil Cervantes, recuerda casos en los que la autoridad, de la mano con desarrolladores inmobiliarios, pasó sobre la propiedad privada.

Hubo quejas, plantones, oficios, gritos, entrevistas. Pero al final, nada. La propiedad privada sigue esperando reparaciones.

La dirigente recuerda el socavón que se abrió el 2 de julio de 2011, frente al número 72 de la calle de Zamora, casi esquina con Juan Escutia.

“Se debió a que la constructora Baita abrió una gran zanja para un edificio de 15 pisos y se produjo un socavón que dañó dos construcciones en Juan Escutia 123 y 127”.

El gobierno nunca les hizo caso, la constructora platicó con ellos, prometió pagar los daños, pero después de año y medio, nada.

A la fecha la construcción lleva siete pisos construidos en una zona donde el uso de suelo tiene la clasificación H3, es decir, solo se pueden construir inmuebles de 3 pisos y planta baja.

Corrupción e impunidad

En materia de seguridad, René Jiménez Órnelas, especialista del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, reconoce que “con Marcelo Ebrard se lograron avances y se vive en una ciudad con menor inseguridad, comparada con Tijuana, Monterrey, Acapulco o Zihuatanejo”.

No obstante, acepta que “los ciudadanos nos sentimos inseguros porque no se terminó con los elementos pilares de la inseguridad: la corrupción y la impunidad”.

Señala que en la policía capitalina no se logró erradicar las estructuras corruptas: “Hay que reconocerlo, se limpió, pero no la restructuraron y eso hay que reestructurarlo, porque no es posible que la gente no quiera ir a denunciar un robo porque tiene miedo”.

Apoyo insufuciente

La especialista en Pobreza y Política Social del Colegio de México Araceli Damián señaló que muchos de los programas sociales del gobierno local “mejoraron la calidad de vida de los habitantes de la ciudad”.

Recuerda el seguro del desempleo, el apoyo a adultos mayores, los derechos reproductivos e interrupción del embarazo, los derechos de personas del mismo sexo, los avances en materia de divorcio, entre otros.

Sin embargo, señala los vacíos: hay programas que no se convirtieron en derechos sociales, no se amplió el monto que reciben los adultos mayores mensualmente, no se hizo más en términos de transporte público.

Tampoco se se ampliaron los programas de acceso a medicamentos y consultas gratuitas, faltó apoyo para el programa de desempleo y para trabajadores informales.

Damián criticó la construcción de las autopistas que benefician al sector de la sociedad que tiene más recursos, además de que “le dio mucho a empresas privadas” en la construcción de vivienda.

Mano autoritaria

El diputado Téllez Hernández refiere que las obras de la Línea 12, la Supervía Poniente, entre otras, fueron impuestas a la población.

“Fue una mano autoritaria que impuso su decisión; muchas personas no fueron consultadas. No quiere decir que las obras no eran necesarias, pero no se puede transgredir los derechos de las personas”. 

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios