19 de Octubre de 2018

México

Veracruz, sede de Cumbre Iberoamericana

El país volverá a ser anfitrión del evento que organizó en 1991, y que se aboca a tratar temas como la educación, la cultura y la innovación.

El presidente uruguayo José Mujica intervendrá en la Cumbre Iberoamericana junto con el presidente de México, nación que el líder charrúa tildó de fallida. (Notimex)
El presidente uruguayo José Mujica intervendrá en la Cumbre Iberoamericana junto con el presidente de México, nación que el líder charrúa tildó de fallida. (Notimex)
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Agencias
MÉXICO, D.F.- La Cumbre Iberoamericana vuelve en 2014 a México, el país donde hace casi un cuarto de siglo nació el foro para fomentar las relaciones de España y Portugal con América Latina, publica The Associated Press.

Pero regresa con un perfil deslucido y en momentos en que el gobierno anfitrión enfrenta su mayor crisis desatada por la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa en Iguala, que mostró la corrupción y los vínculos con el narcotráfico de algunas autoridades.

"Veracruz es un evento que se produce en el contexto de una grave crisis en México", dijo a The Associated Press el internacionalista de la Universidad Iberoamericana, Eduardo Bueno.

La cumbre presidencial se realizará lunes y martes en el puerto de Veracruz, a unos 400 kilómetros al este de la ciudad de México.

Fuerte comentario de Mujica

Centrada en la educación, la innovación y la cultura, hasta ahora no hay señales de que el encuentro pudiera verse opacado por el caso de los desaparecidos, pero el surgimiento del tema en la reunión podría ser un motivo de tensión como quedó de manifiesto hace unos días tras comentarios del presidente uruguayo José Mujica.

El mandatario de la nación sudamericana declaró a la revista Foreign Affairs que México le daba la sensación de ser un "Estado fallido" en relación a la desaparición de los normalistas, lo cual generó la molestia de México que citó al embajador uruguayo. Sólo unas horas después, Mujica se retractó.

"Generalmente, en estas cumbres hay un acuerdo tácito de no abordar temas de política interna de cada uno de los Estados participantes", dijo a la AP Rodrigo Salazar, profesor investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en México. "Si se abordara sería una excepción que tendría muy mala recepción por parte del gobierno mexicano", añadió.

Y el gobierno parece no tener ninguna intención de que se vuelva un tema.

Interrogado sobre si México pensaba promover algún pronunciamiento sobre ese caso, el canciller José Antonio Meade dijo al diario El Universal que "el objetivo de la cumbre, su razón de ser y su espacio natural es, justamente, la educación, la cultura y la innovación".

La primera vez 

México fue sede de la primera Cumbre Iberoamericana en 1991, cuando se aspiraba a que el foro sirviera para que el grupo de países apareciera como "interlocutor" en la escena mundial. 

Desde entonces, la monarquía española ha sido una de las principales impulsoras y la de Veracruz será la presentación en ese tipo de reuniones del nuevo rey, Felipe VI, que sucedió en el trono a su padre Juan Carlos en la etapa más crítica por escándalos de corrupción que han alcanzado a una de las infantas, imputada legalmente.

Sin embargo, el interés de los países en esta cumbre ha disminuido al paso del tiempo.

Salazar, de Flacso, dijo que al inicio de las cumbres, en un momento de cierto consenso alrededor de las economías de mercado, se les veía como un posible instrumento para profundizar profesos de integración, aunque al paso de los surgieron o se fortalecieron "mecanismos alternativos", como el Mercado Común del Sur, la Unión de Naciones Sudamericanas, la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América y más recientemente la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y la Alianza del Pacífico.

Rezago

Las cumbres iberoamericanas, comentó Bueno, enfrentan una "suerte de estancamiento, de languidecimiento, de falta de proyecto para el futuro".

En la reunión de 2013 en Panamá, sólo 11 de 22 mandatarios llegaron, con un marcado ausentismo de líderes sudamericanos. Hasta ahora, sin embargo, el gobierno mexicano no ha divulgado la lista de los asistentes.

Con ese antecedente, para algunos el encuentro de Veracruz puede ser clave para ver si es posible reimpulsarlo.

De hecho, la cumbre anterior de Panamá terminó entre otras cosas con el mandato de que las siguientes reuniones concluyan con un documento que establezca medidas "concretas y mesurables", que se realizarán.

"La reunión de Veracruz será una prueba crucial para la Cumbre Iberoamericana", consideró Michael Shifter, presidente de dialogo Interamericano, un centro de análisis con sede en Washington.

"El proceso necesita ser reformado y modernizado (y) la reunión de Veracruz dará una idea de si un renacimiento está en camino", añadió en comentarios por escrito enviados a la AP.

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