23 de Mayo de 2018

México

Muertes y lágrimas, consecuencias de autos inseguros

Familia de Diana Martínez y Carlos Gómez, muertos en un choque, dice que habrían sobrevivido si el Tsuru donde iban hubiese tenido bolsas de aire.

Diana Martínez y Carlos Gómez murieron en un accidente de tránsito y sus hijos Carlos y Fátima resultaron gravemente heridos en el encontronazo contra una camioneta. (Agencias)
Diana Martínez y Carlos Gómez murieron en un accidente de tránsito y sus hijos Carlos y Fátima resultaron gravemente heridos en el encontronazo contra una camioneta. (Agencias)
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Agencias
DOCTOR ARROYO, Nuevo León.- Carlos Gómez, de seis años, está en una silla de ruedas, enyesado de la cintura para abajo, desde que un conductor borracho estrelló su camioneta contra el auto de su familia, en un accidente en el que murieron sus padres y su hermanita de tres años sufrió graves lesiones en un muslo.

De acuerdo con The Associated Press, la familia iba a visitar a familiares en el sur de México durante la Semana Santa cuando la camioneta, que venía en sentido contrario, se pasó a su carril y chocó de frente su Nissan Tsuru. El volante del Nissan se incrustó en el tórax del padre, llamado también Carlos Gómez, en tanto que la cabeza de la madre, Diana Martínez, dio contra el tablero y rebotó con tanta fuerza que su asiento terminó totalmente reclinado.

Familiares de la pareja dicen que el desenlace hubiera sido otro si el auto hubiese sido más seguro, aunque la policía no hizo mención alguna de eso en su informe.

Sin bolsas de aire y cinturones adecuados

Tal vez uno, si no los dos, padres hubieran sobrevivido si el Tsuru de 1998 hubiera tenido bolsas de aire, afirman dos hermanos de Diana Martínez. Y si hubiera habido cinturones de seguridad que pasan por el hombro en los asientos traseros, Carlitos probablemente no hubiera sufrido fracturas en la cabeza, las piernas y la cadera y las lesiones de su hermanita no serían tan graves.

En México no es obligatorio que los autos tengan cierto equipo que lo hace más seguro que es de uso común en los países desarrollados y con frecuencia no los tienen, ni siquiera los modelos más nuevos.

Muchas casas automotrices internacionales con plantas en México producen dos versiones de autos como el Aveo de Chevrolet y el Versa de Nissan y envían los modelos con bolsas de aire, frenos antibloqueo y control de estabilidad a Estados Unidos, mientras que los vehículos sin ese equipo se quedan en el mercado local.

El conductor ebrio que se estrelló contra el auto de la familia Gómez manejaba un Ford Ranger equipado con bolas de aire y resultó ileso. Tuvo que pagar una multa de menos de 800 dólares y fue condenado a 18 meses de prisión.

"No podemos pagar el costo de un carro así. Pero realmente deberían estandarizar esto. Que todos los carros lo traigan", declaró Deciderio Martínez, hermano de Diana, tratando de contener las lágrimas al recordar el accidente que le costó la vida a su hermana, rodeado de fotos de la familia y de la boda de Diana. "La bolsa de aire marca la diferencia".

Comunicado de Nissan

Nissan le dijo a la Associated Press en un comunicado que el Tsuru satisface todos los requisitos de los mercados donde es vendido y que es uno de los vehículos más populares por su "durabilidad, confiabilidad y accesibilidad". No habló del accidente de los Gómez.

Para Carlos Gómez, de 38 años, el Tsuru fue su primer auto. Había pertenecido a su hermano. Se levantaba temprano por la mañana para limpiarlo antes de irse a trabajar como administrador de una clínica de barrio cerca de Doctor Arroyo, en el estado norteño de Nuevo León.

Ya antes del accidente de los Gómez organizaciones defensoras del consumidor habían dicho que los Tsuru no eran seguros y debían ser retirados del mercado. Pedían que se incorporasen frenos antibloqueo y bolsas de aires.

Los médicos confían en que Carlitos volverá a caminar algún día. En las próximas semanas se le quitará el yeso y comenzará un exigente programa de rehabilitación.

Las secuelas psicológicas derivadas del accidente del 28 de marzo, no obstante, podrían ser más difícil de curar. Hace poco el niño estaba en su casa, con las paredes llenas de crucifijos e imágenes de la Virgen de Guadalupe. Tenía una manta sobre su yeso y en determinado momento tomó una copia de un diario publicado al día siguiente del accidente, cuya portada decía "dos muertos en trágico choque".

Martínez, el tío, se llevó el diario y le dijo "mejor luego, mijo". Para distraerlo, Martínez le pidió al niño que le dijese lo que iba a hacer cuando pueda caminar de nuevo.

El muchacho lo pensó un momento y contestó: "Montar a caballo".

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