17 de Agosto de 2018

'Odile' deja estela de destrucción en Baja California Sur

'Odile' dañó el servicio eléctrico y obligó la suspensión de vuelos, dejando a miles de turistas varados.

En Los Cabos, algunos establecimientos fueron saqueados por personas que aprovecharon los daños en las instalaciones. (AP)
En Los Cabos, algunos establecimientos fueron saqueados por personas que aprovecharon los daños en las instalaciones. (AP)
Compartir en Facebook 'Odile' deja estela de destrucción en Baja California SurCompartir en Twiiter 'Odile' deja estela de destrucción en Baja California Sur

Agencias
Baja CaliforniaSur, México.- La península de Baja California se encontraba aislada, sin tendido eléctrico ni agua potable y con problemas de comunicaciones, pero sin que se hayan registrado víctimas mortales debido al paso del huracán Odile, ahora degradado a tormenta tropical, según informaron autoridades federales.

"La población más afectada es Los Cabos", dijo Luis Felipe Puente, coordinador nacional de protección civil. "Esperamos abrir un puente naval o aéreo".

"Las antenas de celulares están dañadas y requieren de electricidad. La energía está muy endeble. Los puertos están cerrados. La circulación está muy dificultada. El aeropuerto presenta destrozos. No hay condiciones para reanudar vuelos", añadió el funcionario durante una rueda de prensa.

En Los Cabos, algunos establecimientos dañados comenzaron a ser saqueados por decenas de personas.

El huracán Odile golpeó durante la noche la península de Baja California y es el primero de la temporada que toca tierra.

Llegó a alcanzar la categoría 4 y después de entrar por el Cabo San Lucas se degradó a 3, se desplazaba sobre la península de Baja California con vientos constantes de 175 Kph. 

El ojo del huracán estuvo 60 kilómetros al oeste de La Paz y se movía en dirección a norte a 26 Kph. A media mañana del lunes había dejado de llover y el viento había disminuido aunque el huracán seguía en tierra 100 kilómetros al norte de Cabo San Lázaro.

Odile continúa su trayectoria en tierra sobre Baja California Sur como tormenta tropical en las inmediaciones de Comondú y se desplaza hacia el noroeste a una velocidad de 19 kilómetros por hora.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) detalló que hasta las 19:00 horas el fenómeno meteorológico presentaba vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora y rachas de hasta 150, degradándose a tormenta tropical a las 22:40 horas del lunes, tiempo local.

Turistas varados

Unos 30,000 turistas se encuentran en la península de Baja California. Se trata de 26,000 extranjeros y 4,000 nacionales todos en hoteles ubicados como refugios temporales.

El número de residentes sin energía eléctrica asciende a 239,000, y sin energía eléctrica no hay suministro de agua potable.

El Coordinador Nacional de Protección de Civil está coordinando la evacuación de turistas, con prioridad a personas con problemas de salud, y comenzará por extranjeros y mexicanos de la tercera edad.

El aeropuerto de Baja California no permite la recepción de vuelos debido a los daños provocados por la fuerza del viento.

En algunos hoteles los huéspedes tuvieron que moverse de las plantas bajas a plantas superiores por inundaciones.

"Se trata de todo el corredor" entre San José del Cabo y el Cabo San Lucas, dijo Deneb Poli, paramédico del Meliá Cabo Real. Afirmó que todos los turistas alojados en el establecimiento así como los trabajadores se encuentran bien pero la electricidad y las líneas telefónicas se caen. "Hay partes de hoteles totalmente colapsadas... hay muchos daños", dijo.

Sienten miedo

Alejandro Tealdi, de 32 años, residente de Cabo San Lucas y nacido en Argentina dijo que "hubo también daños en la casa, entraba el agua, el viento muy fuerte, pero gracias a Dios físicamente no pasó nada, que es lo importante".

"Está muy destruido todo", añadió. "En los siete años que estoy aquí nunca había pegado, nunca me había tocado algo así".

"Es un poco incómodo que no tengamos otra opción que sentarnos a esperar, eso me hace sentir un poco de miedo", explicó Denise Mellor, una turista californiana que acudió a uno de esos refugios.

Graciela Castillo Monroy, de 44 años, y su familia, regresaban a su vivienda desde un refugio cuando se encontraron que el tejado de su casa había volado y dos de las paredes habían colapsado.

Recogió lo que pudo sobre un colchón y dijo "pues ahora a empezar de nuevo otra vez. No nos queda de otra que seguir adelante".

(Información de The Associated Press y Notimex)

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios