21 de Octubre de 2018

México

Brecha de Guerrero vuelve a sacudir a México

Expertos sospechan que pudieron moverse las placas tectónicas de la Brecha de Guerrero, una falla que corre a lo largo del Pacífico.

Un vehículo dañado por escombros que le cayeron encima, en Chilpancingo, Guerrero. (AP)
Un vehículo dañado por escombros que le cayeron encima, en Chilpancingo, Guerrero. (AP)
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Agencias
ACAPULCO, Gro.- Un fuerte sismo de magnitud 7.2 sacudió el viernes el centro y sur de México, lo que provocó que la gente atemorizada se apresurara a salir a las calles, aunque hasta ahora sólo se han reportado algunos daños menores como vidrios rotos y muros caídos.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) informó que el sismo ocurrió aproximadamente a las 9:30 de la mañana (1430 GMT) y tuvo su epicentro a lo largo de una falla al noroeste de la ciudad turística de Acapulco, sobre el Pacífico, donde muchos mexicanos pasan la Semana Santa.

El terremoto se sintió en por lo menos media docena de estados de México y la capital, donde se derrumbaron varios muros y dejó rajaduras en algunas fachadas. En algunas partes de la ciudad las aceras estaban cubiertas de escombros, de acuerdo con reporte de la agencia AP.

En la región hubo reportes de daños menores aislados, como muros y árboles caídos, así como ventanas rotas. Chilpancingo, capital del sureño estado de Guerrero, donde se ubicó el epicentro, reportó la interrupción del servicio eléctrico, pero éste se restauró a los 15 minutos.

En Acapulco, Enedina Ramírez Pérez, de 59 años, desayunaba con unos 20 familiares cuando el hotel comenzó a moverse.

"Empezó a menearse y a sentirse horrible, y la gente empezó a salir desesperada, tirando sillas y agarrando niños y atropellando a otros", dijo Ramírez. "La seguridad del hotel es excelente, empezó a calmar a la gente y empezó a desalojar con calma".

El sismo se originó 273 kilómetros (170 millas) al suroeste de la Ciudad de México, donde la gente salió de los edificios altos, muchos todavía en batas o piyamas por ser mañana de Viernes Santo.

"Cuando comencé a escuchar las paredes crujir dije: 'Vámonos'", afirmó Rodolfo Duarte, de 32 años, que salió aprisa de su apartamento del tercer piso.

Apagones en el Distrito Federal

Miguel Angel Mancera, jefe de gobierno del Distrito Federal, dijo que hubo apagones aislados debido a la caída de transformadores, pero las autoridades trabajaban para restaurar el servicio eléctrico.

El Servicio Geológico estadounidense calculó inicialmente que el sismo tuvo una magnitud de 7.5, pero después la ajustó a 7.2. El epicentro se ubicó 36 kilómetros (22 millas) al noroeste del poblado Tecpan de Galeana a una profundidad de 24 kilómetros (15 millas).

El movimiento sísmico del viernes ocurrió a lo largo de la llamada Brecha de Guerrero en la costa del Pacífico, un tramo de 200 kilómetros (125 millas) donde se unen placas tectónicas, lo que pudiera significar que hay una enorme cantidad de energía acumulada con efectos potencialmente devastadores, dijo Gavin Hayes, sismólogo del USGS.

El último terremoto fuerte que ocurrió en ese tramo tuvo una magnitud de 7.6 en 1911, dijo Hayes, quien agregó que los científicos observarán la zona con más detalle porque los sismos moderados como el del viernes pueden desestabilizar las partes circundantes de las placas tectónicas y eso aumenta las probabilidades de un temblor más fuerte.

El USGS dice que la Brecha de Guerrero tiene el potencial de generar un sismo de magnitud 8.4, mucho más fuerte que el de 8.1 que dejó 9.500 muertos y devastó grandes partes de la Ciudad de México en 1985. Ese sismo tuvo su centro a 400 kilómetros (250 millas) de la capital sobre el Pacífico.

La Ciudad de México es vulnerable incluso a terremotos distantes porque buena parte de la urbe se asienta sobre el sedimento lodoso de lagos y canales que tiemblan en caso de un sismo.

Se mudan temporalmente

Miriam Matz, de 45 años, recogió sus maletas y a su hija adolescente para mudarse temporalmente del apartamento de las torres Morelos en el centro de la Ciudad de México, donde ha vivido desde hace cinco años, después que paredes de ladrillo y pedazos de hormigón se desprendieron del edificio de 15 pisos, y varias rajaduras afectaron algunas paredes durante el sismo del viernes.

La acera frente al edificio estaba llena de trozos de ladrillo, vidrio y pedazos de hormigón, y la zona estaba aislada con cinta amarilla de la policía.

Las autoridades no han obligado a los vecinos a evacuar, pero Matz dijo que se marchaba por su seguridad.

"Vamos a pasar una noche o dos en casa de mi hermana, por si hay réplicas", dijo.

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