MÉRIDA, Yuc.- Un aumento de estatura menos de 5 centímetros por año es un signo de que los padres del menor deberían buscar ayuda especializada, ya que podría presentar un déficit en la hormona del crecimiento o algún otro problema de salud como por ejemplo padecer síndrome de Turner, advierten especialistas.

En Yucatán, se estima de que 3 de cada 10 menores (30 por ciento) de 5 años puede llegar a presentar talla baja, condición que si se detecta a tiempo se puede tratar.

“El hecho que los padres sean de talla baja, no significa que los hijos tengan que serlo ya que muchas veces esto obedece a otros problemas que no son precisamente por genética”, aseveró Mercedes Beatriz Medina Aguilar, endocrinóloga pediatra del Hospital O’Horán de Mérida.

La doctora Medina dijo que el IMSS y el Issste cuentan con el tratamiento para esta condición que es la hormona del crecimiento en dosis inyectables. En el caso del Seguro Popular, aún no cuenta con ello. En la medicina privada, el tratamiento puede alcanzar un costo de entre 6 mil y 10 mil pesos al mes, dependiendo de las dosis que requiere el menor al día.

Indicó que los niños habitualmente deben crecer en el primer año de vida entre 20 y 25 cm, cuando llegan a la edad escolar (alrededor de los 4 años de edad), 6 cm por año y en la adolescencia (entre 12 y 19 años) es cuando alcanzan el mayor “pico” de crecimiento, con 12 cm por año.

“Cuando un niño tiene una estatura significativamente menor que la de sus compañeros de la misma edad se suele pasar por alto, pensando que eventualmente “dará el estirón”; sin embargo no siempre ocurre así. Hacemos un llamado a los padres a que estén atentos al crecimiento continuo de sus hijos”, advirtió la endocrinóloga pediatra.