MÉRIDA, Yuc.- Desde esta semana el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) implementó fuertes medidas contra trabajadores que falten al trabajo, con el fin de acabar con prácticas que permitían a personal de todas las categorías ausentarse pagando a compañeros que los suplían.

Ante las desviaciones y abusos cometidos por personal, que acumulaba faltas recurrentes, incluso por semanas, meses y años, el IMSS determinó eliminar el llamado convenio de sustitución de trabajador por trabajador (TxT) a todos los empleados, excepto a médicos y enfermeras, lo que significa un fuerte golpe al ausentismo.

El convenio establecía que los trabajadores del organismo podían compensar económicamente a sus compañeros para que cubrieran sus plazas, por turnos, días o el tiempo que ellos faltaran, y parte de sus salarios lo entregaban a quienes hacían las suplencias.

El Comité Ejecutivo del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) emitió el 18 de diciembre de 2017, una circular donde señala que Transparencia y el Órgano Interno de Control del IMSS llevaron a cabo la auditoría número 108/2017 sobre la aplicación del convenio referido.

Pésima práctica 

La instancia encontró innumerables desviaciones, abusos e irregularidades en el acuerdo por parte de trabajadores de diversas categorías, niveles y centros laborales, por lo que se determinó que a partir del primero de enero de 2018 se retirara el convenio para todo el personal y sólo aplicara para médicos y enfermeras.

En el aviso a los sindicalizados, el IMSS señala que “lamentablemente su operación se vició a tal grado que existen corredores y promotores en el IMSS que lucran consiguiendo sustitutos para cubrir al trabajador que se ausentará”.

El documento agrega que paralelamente el convenio “se ha convertido en un negocio incontrolable” y lo más grave es que hay trabajadores que utilizan el TxT y no se presentan a laborar incluso durante años”.

Lo anterior, señala el Instituto, porque “alguien más cubre sus turnos y plazas y cobra por ello, en tanto los trabajadores seguían generando antigüedad y mantenían prestaciones. Ante tales hechos, el Consejo Técnico del IMSS, en pleno uso de sus facultades legales, determinó acabar con estas malas prácticas”.