William Sierra/Milenio Novedades
MÉRIDA.- A diferencia de otras culturas, la occidental ve a los adultos mayores como un estorbo, en el que son relegados, incluso por sus propias familias, a pocos les interesa que hasta situaciones cotidianas que para la mayoría de la gente podría ser intrascendente, como acceder al transporte público, sea un calvario para ese sector de la población.

Reunidos en la Casa del Pueblo, integrantes de la Asociación de Adultos Mayores en el Estado, que preside José Raúl Ruiz Baeza, expresaron sus realidades, en las que coinciden en que es contradictorio, que laboralmente, por un lado, se mencione que toda esa experiencia se debería de aprovechar, pero la vez son vistos como un estorbo.

“El empresario no ve con buenos ojos al adulto mayor, debido a que no produces lo mismo que un joven”, comentó el dirigente.

“Tenemos la experiencia, pero no podemos competir con lo que pueda producir un joven, y es por eso que al empresario, el adulto mayor no le sirve de nada. No faltará alguien que diga que a nuestra edad lo que menos deberíamos hacer es trabajar, pues ya nos pasamos una vida haciendo. Sin embargo, hay que ser realistas, las pensiones que alcanzamos son insuficientes y eso nos obliga a tener que salir a la calle en busca de trabajo”, enfatizó.

También señaló que aunque duela, hay familias que ven a los abuelos con lástima, “pues quieres tranquilidad y sólo hay ruido. Es mentira que nuestra experiencia, y todo lo demás que dicen se aprovecha”.

Teniendo a la vista un cartel en el que se mencionaba el reciente fallecimiento de uno de sus integrantes, “Russel Crespo Cardos, No. 78”, señaló que hasta esperar parada del autobús o el colectivo es un calvario para ellos, pues muchas veces los operadores al ver que son adultos mayores siguen adelante, o también “te apuran para que seas rápido al descender o ascender”.