Joel González/Milenio Novedades
MÉRIDA.- Ante la falta de respuesta por parte de las autoridades en los casos de fraudes con tarjetas de crédito por agencias de viaje, afectados han comenzado a organizarse y a crear estrategias para comenzar la cacería de estos presuntos delincuentes.

Luego de que el lunes, las víctimas comenzaran a señalar a los estafadores en dos distintos puntos de la ciudad, este miércoles por la tarde tres mujeres fueron detenidas por la policía en una agencia improvisada en Plaza Centrito, luego de que privaran de su libertad a una pareja.

Todo comenzó cuando Ofelia junto con su esposo Miguel Ángel acudieron a las oficinas para cancelar el contrato que les habían vendido, argumentando que no les respondían el teléfono y que ninguna de las cláusulas que le ofrecieron eran contempladas en el documento.

Tras la negativa de la licenciada Abril Castillo, con varios alias como Georgina Lugo, Miguel Ángel comenzó a grabar con su teléfono celular las respuestas de la líder del presunto, lo cual enfureció a sus cómplices quienes se abalanzaron contra el hombre para quitarle el aparato.

Posteriormente, a través de amenazas intentaron persuadir a Miguel Ángel para que borrara el video, ya que si no accedía a su peticiones no le permitirían salir del lugar; luego de más de una hora de acoso y de la privación de su libertad, Ofelia pudo hacerse de forma furtiva de su teléfono y envió un mensaje de auxilio en un grupo de “Whats App” al que pertenece, el cual está integrado por más de 35 supuestos defraudados.

La estrategia rindió fruto y poco tiempo después se presentó la policía, sin embargo, no pudieron actuar en el momento porque se trataba de una propiedad privada; poco a poco fueron llegando al lugar más personas defraudadas pidiendo justicia, algunos de ellos manifestaron que estarían dispuestos a asumir las consecuencias al intentar sacar a los supuestos delincuentes.

Algunas de la personas dijeron que de principio, la idea era vigilar los movimientos del grupo, así que comenzaron a investigar las direcciones, rutinas y sedes de los que aseguran son estafadores, con el propósito de solicitar que les devuelvan su dinero, estos datos fueron proporcionados a la Fiscalía General del Estado, pero hasta el momento no ha habido respuesta.

Los afectados aseguran que la agencia fraudulenta ha seguido operando con transacciones diarias de más de dos millones de pesos, lo cual ha desatado indignación y han comenzado a gestarse ideas violentas de venganza.

Este foco rojo, que en cualquier momento puede detonar, es porque también dan testimonio de que los delitos han ido más allá del fraude, como el caso de Teresa González Álvarez, quien declaró que ante la negativa de comprar el “paquete”, fue seguida por tres tipos a su domicilio, quienes allanaron su casa, la amagaron, y con lujo de violencia sacaron sus tarjetas de crédito para pasarlas por una terminal y finalmente la obligaron a firmar los bauchers.