José Salazar/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- Ante el inicio de la temporada de las altas temperaturas y para evitar los efectos negativos que ocasionan, la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) recomienda a la población mantenerse hidratada y evitar la sobre exposición a los rayos solares, para proteger la salud.

Lo anterior para evitar afectaciones como el comúnmente llamado  “golpe de calor”, que es un cuadro médico que se produce cuando la temperatura corporal se eleva por encima de 39.4 centígrados, ya sea por efecto de la condición ambiental o la actividad física vigorosa, en la que el organismo es incapaz de regular su temperatura.

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“Los grupos más vulnerables al “golpe de calor”, son los niños menores de 5 años de edad, los adultos mayores y las personas que presentan enfermedades crónicas como diabetes mellitus, hipertensión, niveles de colesterol y triglicéridos altos”, expuso el Secretario de Salud de Yucatán, Jorge Mendoza Mezquita.

Agregó que a fin de evitar riesgos en la salud en esta temporada se recomienda evitar exponerse a los rayos solares entre 11:00 y 16:00 horas, utilizar bloqueador solar, ropa fresca, sombreros, gorras y proteger los ojos y permanecer en lugares frescos bajo sombra.

También indicó que es necesario en esta temporada, mantenerse hidratado con el consumo de agua purificada (es recomendable utilizar dos gotas de cloro o plata coloidal por litro de agua y dejarla reposar media hora antes de beberla, o hervirla durante cinco minutos).

Se debe evitar permanecer dentro de un vehículo estacionado bajo los rayos de sol, cuya temperatura se eleva considerablemente.

La autoridad en salud también recomienda el constante lavado de manos y evitar consumir alimentos en la calle. Ante cualquier malestar es importante evitar la automedicación, lo mejor es acudir a la unidad médica más cercana.

Por otra parte, mencionó que la deshidratación, es la incapacidad del organismo para eliminar el calor excedente, lo que ocasiona un aumento de la temperatura corporal e insuficiencia de múltiples órganos por la  exposición al calor irradiado por el sol.

En niños, tener la boca seca, somnolencia y ojos hundidos son señales de deshidratación; en adultos: dolor de cabeza, mareos, náuseas y vómito. También se puede presentar pérdida de conciencia y convulsiones.

Ante cualquiera de estos signos la persona deberá ser trasladada de inmediato a su clínica de salud más cercana.