Johnny Echeverría/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- Horas después de festejar el fin del 2013, las calles del centro de Mérida reciben el año nuevo con un ambiente tranquilo y escasez de visitantes.

En el corazón de la ciudad se encuentran algunos ciudadanos, turistas y una que otra persona que se quedó dormida en las bancas de la Plaza Grande, así como en los pasajes comerciales.

Algunos de los pocos que circulan por el Centro Histórico salieron de sus casas para empezar el año con trabajo, para dar gracias a Dios en la Catedral e incluso para usar los cajeros automáticos.

En algunos pasajes, como el Emilio Seijo, se observan a ambulantes que descansan recostados en las bancas de este lugar con bolsas llenas de envases de plástico, latas y restos de comida.