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KINCHIL, Yuc.- Gran conmoción causó en Kinchil el asesinato a sangre fría, en la ciudad de Cancún, de Alfredo Pech Borges, de 57 años de edad y conocido popularmente como “Yauca”.

El kinchileño se había ido a vivir al vecino estado de Quintana Roo con toda su familia desde hace una década, en busca de una mejor calidad de vida para él y los suyos. Sin embargo, el destino le jugó mal, pues el pasado lunes por la tarde, cuando laboraba en el interior de una vulcanizadora que se ubica sobre la avenida Francisco I. Madero, en la supermanzana 72, mejor conocida como “Ruta 4”, un sicario le arrebató la vida al dispararle varias veces.

No se supo el móvil

Aunque no se supo el móvil del crimen, extraoficialmente apunta a un ajuste de cuentas, pues su patrón hace poco tiempo que salió de la cárcel por delitos contra la salud. Al parecer, desafortunadamente, “Yauca” fue confundido con su jefe, pues al que buscaban no era a él.

La noche del miércoles se esperaba la llegada del cuerpo de Pech Borges; según sus familiares y amigos, la carroza con el féretro llegaría a las 22:00 horas en un predio de la calle 20 entre 25 y 27 de esta población.

Ya en el amanecer de hoy le darían el último adiós en el panteón del pueblo.
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