Julio Amer/Milenio Novedades
TAHDZIÚ.- Esta no era la primera vez que Carlos Felipe V. Y., de 19 años, atacó a una menor, un tipo sin oficio ni beneficio dedicado a la vagancia (un “nini”). Hace un par de años hizo lo mismo con una chiquilla a la que violó. También “secuestró” durante dos días a una adolescente, a la que llevó a su casa, pero en ambas ocasiones fue protegido por sus familiares y por las autoridades de Tahdziú y logró librar la cárcel.

Es el tercero de cuatro hermanos y se dice que sus tres consanguíneos son de la misma “calaña” y que son alcahueteados por la madre, quien tenía una pequeña tienda a las puertas de su domicilio.

Las quejas de la población contra esta familia eran constantes, pues se la pasaban hostigando, acosando, persiguiendo y faltando al respeto a las muchachitas del lugar.

Pero como la mamá de los muchachos es comadre del alcalde, éste los protegía cuando era denunciados y nunca se hizo nada por sancionarlos.

El padre de estos jóvenes se ausenta mucho y casi nunca está en casa. Tienen un hermano en Tinum, de donde son originarios, quien también ha tenido muchos problemas con la ley e igualmente lo quieren expulsar de esa vecina comunidad.

Lee el reporte especial del caso: Tahdziú, la niña y el pozo: el pueblo que no volverá a ser el mismo