Mérida, Yuc.- Como se había anticipado, a unas semanas de que inicie la Cuaresma, los expendedores de pescados y mariscos aumentaron sus precios en un 10 por ciento, dependiendo de la especie y la calidad de la misma, al grado que se venden hasta 30 o 50 pesos más de lo que costaban la semana pasada.

Como anticipó MILENIO NOVEDADES, los comerciantes de productos de mar adelantaron que los precios aumentarían por lo menos 10 por ciento, debido principalmente al incremento de los combustibles.

Como un ejemplo, en un recorrido por los principales centros de distribución, se constató que el precio de camarón chico sin cabeza pasó de 200 a 250 pesos el kilo, mientras que el camarón grande subió de 320 a 360 pesos el kilo. El filete de pescado aumentó de 120 a 150 pesos, por mencionar algunos casos.

Durante el fin de semana, el mercado Lucas de Gálvez registró gran afluencia de personas que buscaban productos del mar. Los comerciantes indicaron que el ajuste en el precio se debió al incremento en los combustibles y en la energía eléctrica.

Los vendedores explicaron que los productos congelados llevan un cargo extra, pues en muchas ocasiones vienen incompletos y los clientes piden que les abran los productos para su pesaje, lo que les genera “ciertas pérdidas”.

Los ostiones y el calamar, productos que se traen desde Tabasco, son los que más han resentido el aumento y esta situación también repercute en los restauranteros, que tienen que aplicar un incremento a los platillos.

“No nos podemos dar el lujo de dejar los precios como están debido a que no nos resulta, sino tendríamos pérdidas, por lo que debemos ajustar los precios a los platillos, no nos queda de otra”, mencionó Marcela Gómez Ku, dependiente de un local comercial.