MÉRIDA, Yuc.- En Yucatán, ocho de cada diez personas padece de gastritis, mal ocasionado por la presencia de la bacteria Helicobacter pylori (H. Pylori) y de no tratarse a tiempo, puede derivar en úlcera péptica y cáncer de estómago.

Las infecciones por H. pylori se pueden transmitir de persona a persona, especialmente si las personas portadoras de la bacteria no se lavan las manos minuciosamente después de acudir al baño. La infección también puede producirse si una persona se lleva la mano a la boca después de tocar un objeto (como una toalla) contaminado por heces infectadas. Como la bacteria también se puede transmitir a través de los besos u otro contacto cercano, las infecciones tienden a agruparse en las familias.

La bacteria tiene forma de “S” y habita en la mucosa del estómago. Su forma le permite penetrar a este revestimiento e infectarlo, siendo difícil de erradicar ya que en cinco de cada diez casos una vez controlada la infección, puede resurgir ya que el ser humano convive cotidianamente con el patógeno.

Con increíble capacidad

“El Helicobacter pylori es una bacteria que posee la increíble capacidad de sobrevivir en uno de los ambientes más inhóspitos de nuestro organismo: el estómago, que presenta un medio extremamente ácido, con un pH inferior a 4. La acidez del estómago es uno de los mecanismos de defensa de nuestro organismo contra las bacterias que son ingeridas con los alimentos. Pocos son los seres vivos que logran sobrevivir en un ambiente tan ácido”, explicó Brenda Herrera Chi, gastroenteróloga del Hospital T-1 del Seguro Social.

Por vía oral

Mencionó que la infección se adquiere por vía oral, por ingerir alimentos o agua contaminados o por el contacto con personas que estén infectadas. Por lo regular, esta infección comienza durante la infancia, aunque los síntomas aparecen hasta alcanzar la edad adulta.

“La bacteria afecta tanto a hombres como a mujeres. Un rasgo recurrente y característico de este padecimiento es la inflamación en el estómago, acidez, flatulencias, malestar estomacal y sensación de plenitud en la mayoría de las personas infectadas”, indicó la especialista.