Luis Fuente/ Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- El boxeador Eduardo “Lalo” N fue vinculado a proceso por propinarle una severa golpiza y morder a su hija de ocho años de edad,  además de agredir físicamente a la madre de la menor y sus otros hijos, de modo que se quedará preso en el Centro de Reinserción Social del Estado, por el tiempo que dure el proceso en su contra.

La juez primero de control Suemy Lizama Sánchez determinó que la audiencia de ayer fuera privada, debido a que estaban involucrados tres niños, vinculó al pugilista de peso pluma por los delitos de violencia familiar en contra de sus tres hijos y esposa, además de lesiones calificadas.

La juzgadora otorgó un plazo de tres meses a la Fiscalía General del Estado para el cierre de investigación en el caso.

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Eduardo “Lalo” N fue detenido el viernes pasado, luego de la ceremonia de pesaje de una función de box en la que iba a participar, por agentes de la Policía Estatal de Investigación en cumplimiento de una orden de aprehensión expedida por la juez de control Suemy Lizama Sánchez por los delitos mencionados.

En la causa penal 63/2017 se menciona que a finales de 2016, este boxeador tuvo una pelea con su esposa y ahora denunciante, en la que terminó sacándola de la casa conyugal ubicada en la colonia Alemán, en la capital yucateca.

La mujer comenzó a ver a escondidas a sus tres hijos de ocho, siete y cuatro años de edad, pues aprovechaba cuando no estaba su marido para platicar con los menores, quienes no podían salir del inmueble.

La noche del 7 de enero de 2017, este sujeto llegó borracho a la casa en compañía de una mujer desconocida, con la que tuvo relaciones sexuales delante de sus tres hijos.

En la mañana del domingo 8 de enero, todavía bajo los efectos del alcohol,  este sujeto levantó a patadas a la niña que dormía en una hamaca.

El púgil intentó ahorcar a la menor, la mordió en brazos, espalda, cara y piernas, además de que la pateó en el tórax y espalda, con el puño cerrado le asestó numerosos impactos en la cara y cuerpo.

Luego, como si nada hubiera pasado, este agresivo sujeto se fue a dormir y cuando despertó horas después, mandó a la niña a asearse y la mantuvo encerrada hasta el miércoles 11 de ese mes, cuando ella y sus dos hermanitos fueron rescatados por su madre.

Debido a las lesiones que le causó a la menor, ésta fue trasladada al hospital O’Horán, donde fue internada un par de días.