Luis Fuente/Milenio Novedades
PROGRESO, Yucatán.- Tras más de seis horas de labores, el personal de Pemex terminó de sellar la toma clandestina del ducto ubicado en la carretera Mérida-Progreso, e informaron que en la tarde de ayer realizarían pruebas para determinar si existió daño estructural, y de ser necesario, cambiar el tramo afectado por la explosión.

De acuerdo con datos preliminares, los trabajos de restauración comenzaron poco después de las seis de la mañana, luego de que los bomberos de la Secretaria de Seguridad Pública arrojaron agua ligera en el sitio del siniestro, y así eliminar totalmente los vapores de los residuos de combustible que contenía el ducto, mismo que fue cerrado desde la noche anterior.

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Los trabajadores de Pemex colocaron un “tapón provisional” en el agujero donde estaba la toma clandestina, debido a que en la tarde de ayer personal de la paraestatal especializado en ductos haría una prueba para determinar si existe daño estructural y de resultar positivo se cambiaría el tramo afectado.

La prueba consiste en bombear una esfera de metal que simula la presión de paso de combustible, y así determinar si el ducto tiene fallas y ubicarlas.

Trabajadores de Pemex consideraron que el bombeo en ese ducto se normalizará en un plazo máximo de 24 horas.

Mientras tanto las unidades 828, 794 y 2134 de la Dirección de Siniestros y Rescate trabajaron en el lugar –carretera Mérida Progreso-, lanzaron líneas de mangueras hasta el sitio en el que el personal de Pemex trabajaba. Esto como medida preventiva ante otra posible conflagración.

También resguardaban el área, integrantes de la patrulla 2097 de la SSP, cuyos elementos restringían el paso de personas al lugar de los hechos, como medida preventiva de un accidente de mayores consecuencias.