Agencias

Mérida, Yuc.- En la escuela primaria Ignacio Allende de la comunidad maya de Dzitnup, Yucatán, cada lunes los estudiantes llevan el traje típico de la región: las niñas de hipil y los sus filipinas. ¿El objetivo? Enaltecen sus raíces.

"El uso del hipil es un rasgo es un proyecto educativo que entre mis compañeros y una servidora estamos implementando desde ya hace un tiempo, nosotros hemos tenido la responsabilidad de considerar el origen cultural de nuestros alumnos y la lengua maya que ellos tienen como lengua materna", asegura la maestra María Candelaria May, directora del colegio.

Un cambio de ideología que ha llamada la atención en esta pequeña comunidad maya, ubicada al oriente de la capital, muy cerca de la zona arqueológica de Chichen Itzá.

"El hipil significa mucho para la gente porque es de los mayas, por ejemplo, mi hipil me lo hizo mi mama", aludió la pequeña estudiante Jenifer.

Por su parte, cada semana Brenda escoge el hipil que portará; ella se siente orgullosa de sus raíces y que su propia madre, Deysi, sea quien se los elabore. Y es que elaborarlo no es nada fácil, tiene su tiempo, su creatividad; por eso las mujeres mayas esperan que su trabajo sea valorado.

La maestra Candy, directora del plantel, juntó con el resto de los maestros, se esfuerzan para sacar adelante a los niños mayas de esta primaria, sin perder sus orígenes, pero, sobre todo prepararlos para que no sean víctimas de discriminación.

"A mí me parece que todos los educadores del país debemos de trabajar aportar nuestro granito de arena precisamente para esto, yo hablaba de posicionarse, tú te puedes posicionar solamente si estás seguro de quién eres y de dónde vienes", concluyó la directora.

Con información de Excelsior