Patricia Itzá/ Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- La próxima administración estatal tiene el reto de implementar acciones y programas para mejorar la calidad del agua, entre ellas está crear la Ley Estatal de Aguas. Yucatán es uno de los cinco estados de todo el país que no cuenta con dicha legislación.

Humberto Sauri Duch, secretario técnico de la Fundación Plan Estratégico de Yucatán, explicó que se tiene que cambiar la mentalidad de la gente para que consuma el agua necesaria.

La importancia de tener una normativa es para buscar que en los hogares ya no haya sumideros sino fosas sépticas, donde no se deben descargar los residuos en pozos, sino en un campo de filtración.

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“Hay una regla en Estados Unidos y Europa en donde se establece que en el centro de sus ciudades se debe tener alcantarillado sanitario y en la periferia deben tener fosas sépticas y estamos al revés, en el centro de la ciudad tenemos sumideros y en la periferia tenemos alcantarillado sanitario; pero la situación se agrava al contar con casi 30 plantas de tratamiento, que no cuentan con una estructura integral, no otorgan un tratamiento como debería, son sistemitas en donde el agua se saca del pozo y sólo se clora y se le manda a los usuarios, pero esto no es suficiente”, explicó.

Sauri Duch agregó que se debería tener un sitio en donde estuviera integrado todo para abastecer la ciudad y al Estado en general, no uno por uno como sucede actualmente, situación en donde también se reducirían costos.

Aseguró que si no se cambian las formas de uso y de disposición de las aguas residuales se corre el riesgo de que en el corto o mediano plazo se tenga agua contaminada en el subsuelo, que a pesar de que se vea clara, en realidad tendrá bacterias que podrían afectar la salud de la ciudadanía.