Mérida, Yuc.- En temporada de altas temperaturas y con la consiguiente deshidratación aumenta la concentración de glucosa en sangre, lo cual es especialmente riesgoso personas con diabetes mellitus, advierten especialistas.

“Además de la hiperglucemia producida por la deshidratación, es necesario tener en cuenta que el calor influye en la absorción de las insulinas, lo que puede provocar una alteración en las cifras de glucosa. Por eso quienes padecen esta enfermedad crónica no deben descuidar su dieta, ejercicio y medicamentos. Si los dos primeros parámetros cambian por estar de vacaciones también habrá que adaptar el tratamiento farmacológico”, detalló Jacinto Herrera León, director del Hospital General Regional No 1 “Lic. Ignacio García Téllez” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Explicó que cuando el cuerpo está deshidratado la concentración de glucosa en el organismo aumenta debido a una disminución del flujo sanguíneo a través del riñón. Esto hace más difícil la tarea de eliminar la glucosa a través de la orina.

“Por otro lado, el calor provoca vasodilatación, lo que produce un aumento de la velocidad de absorción de la insulina pudiendo conducir a una hipoglucemia (baja de los niveles de azúcar en la sangre). Debido a lo anterior, se deben evitar las bebidas que contengan cafeína o una cantidad elevada de sodio, pues pueden deshidratar”, advirtió.

Herrera León recordó que los síntomas por un golpe de calor y los de una hipoglucemia pueden ser similares y por ello debe realizarse una medición de glucemia para comprobar que no se trata de una “bajada” de azúcar.