Mérida, Yuc.- Los productos de la canasta básica que el 1 de enero se compraban en 90 pesos, ahora se adquieren en 110 pesos, es decir, el poder adquisitivo del salario ya perdió 20 pesos en el arranque de este año, expuso ayer Erik Romero Cabañas, economista y consultor empresarial.

Cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) revelan que en comparación con 2016 la canasta básica alimentaria rural pasó de 979.42 pesos a mil 66.70 pesos, es decir un aumento de 8.8%, mientras que la urbana subió de mil 345 pesos a mil 491 pesos al cierre del 2017, es decir 10.8% más.

Sobre este panorama y ante los ajustes de precios que se registran en diversos productos, Romero Cabañas comentó que si continúa este incremento de precios se originará un descenso en la demanda, lo que a su vez pondría a los empresarios en un periodo de crisis por la baja en las ventas.

El economista explicó que el 40 por ciento de lo que perciben los yucatecos lo utilizan en alimentos y transporte, pero si continúan los incrementos disminuirá aún más el poder adquisitivo, en detrimento de quienes perciben menos ingresos.

Indicó que si los precios de la tortilla y el transporte público llegarán a subir más, sería un golpe directo a la economía de las personas.
“El gobierno tiene dos opciones para solventar situación: una es pensar en disminuir los impuestos y dos, disminuir las tasas de interés, con la intención de otorgar a las empresas mejores opciones para la adquisición de créditos y de esa forma puedan reactivar sus finanzas y sobrevivir esta etapa”, abundó.

Recalcó que para este año se prevé que la inflación continúe al alza, registrando un tope del 6.7 por ciento, lo que a su vez afectaría la productividad de las empresas.

Sin embargo, a lo largo del año vamos a continuar en la misma dirección, hasta que el gobierno impulse algún plan para frenar esta situación.