16 temas de compositores yucatecos de los siglos XIX Y XX ya forman parte del repertorio habitual del notable guitarrista Cecilio Perera, nacido en Mérida en 1983, quien personalmente escribe los arreglos para guitarra clásica y los va estrenando en sus conciertos en el Castillo Medieval Goldegg, Palacio Mirabbell (donde tocaba Mozart), Universidad de Salzburgo y en salas de Baviera, Alemania; San Remo y Alessandria, Italia; Brescia, Polonia; Eslovenia, y Murcia y  Barcelona, España, entre otras. Su finalidad no sólo es difundir los temas yucatecos, sino también incorporarlos al repertorio universal de la guitara clásica y propiciar que sus arreglos se estudien en conservatorios y universidades de música del mundo.

“Es un trabajo complicado hacer adaptaciones para guitarra sola. Hay que pensar en la tonalidad indicada para que la canción luzca bien en la guitarra, respetar los bajeos y ritmos originales de cada obra, según corresponda al género de bolero, bambuco, clave, guaracha o jarana; ponerle algunas segundas y terceras líneas melódicas con su bajeo indicado; añadirle algunos efectos guitarrísticos con diferentes tipos de arpegios, armónicos y rasgueados… En varios arreglos me he basado en el libro que usted publicó, Álbum de Canciones Yucatecas, con partituras de Pedro Carlos Herrera, y también en el Cancionero Chan Cil, editado por Enrique Martín Briceño. De ahí he tomado la estructura y luego aplico mis propias ideas para que las versiones luzcan bien en una sola guitarra… Estoy muy contento porque mis arreglos los publicará este año la Escuela Superior de Artes de Yucatán… También tengo planes de sacar un disco dedicado a la trova yucateca con tiraje internacional… Bueno, don Luis, le mando  un fuerte abrazo, con mi cariño y admiración de siempre”. Cecilio.

Los temas  ya musicalizados por Cecilio son: Peregrina y Las dos  rosas, de Palmerín; Caminante del Mayab y Quisiera, de Guty; Granito de sal, de Pepe Domínguez;  Ella, de Domingo Casanova; Sólo tú, de Alejandro Rosas; Quisiera ser golondrina, de Wello Rivas; La mestiza, Vuelvo a ti y Solitario olvido, de Chan Cil; Sueño, de Alfredo Tamayo; Las mujeres que se pintan, de Chan Cil II; Acuarela a Mérida, de Miguel Gallardo; Flor de azahar, de  Santiago Manzanero, y No sé tú, de su hijo Armando.