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MÉRIDA, Yuc.- Gran conmoción y luto causó en Celestún la noticia vecinos fallecidos Andrés Flores, de 32 años, popularmente conocido como “Yuyu”, y su pequeña hija Viviana, de 8; víctimas del fatal accidente ocurrido la noche del jueves en la carretera que enlaza al vecino poblado de Kinchil.

El brutal choque de frente entre dos vehículos, dejó como saldo dos muertos y cinco lesionados.

El accidente se suscitó alrededor de las 18 horas del pasado jueves, al colisionar de frente una camioneta CR-V Honda, que conducía Mauricio R. V. contra un automóvil Passat que marchaba con destino al puerto, manejado por el ahora occiso, donde viajaba junto con su hija y su esposa Yajaira G., la cual al final se supo que presentó fractura en las costillas.

“Yuyu” era un hijo de los esposos Andrés Flores y María Cauich, conocida familia del puerto. Andrés vivía de la pesca, tenía su propia embarcación, y con su esposa, procreó dos hijas: Viviana, quien murió en el accidente, y Emili, quien ese día decidió no viajar con su familia como siempre lo hacían juntos cada vez que salían.

La pequeña "Vivían", como mejor la conocían sus amiguitos cursaba el segundo grado en la primaria “Berta María González Rodríguez”.

Andrés, hombre sin vicios, era amante del béisbol y cada fin de semana practicaba su deporte favorito. Jugó con “Pulperos y Marineros de Celestùn”, incluso destacó en otros equipos de la Liga “Alberto Quintal”. Su última novena el Ayuntamiento de Hunucmá, era primer y cuarto bate.

La familia había viajado a Mérida a comprar pisos para mejorar su vivienda a bordo del automóvil donde sufrieron el fatídico percance, el cual compraron hace apenas unas semanas con sus ahorros.