Óscar Chan/SIPSE

Mérida, Yuc.- Vecinos locales, habitantes extranjeros, gerentes de hoteles y otros comerciantes del Centro Histórico urgen a la sociedad a poner en práctica las normas aprobadas recientemente por el Congreso del Estado respecto a la insonorización de restaurantes, antros y bares en esa zona, para que todas las partes convivan en armonía y en paz.

En rueda de prensa en el Centro Cultural La Cúpula, los inconformes señalaron que hay preocupación no sólo entre vecinos de otras nacionalidades, sino entre los mismos yucatecos que llevan años viviendo en el Centro y que han tenido que lidiar con altos niveles de ruido por las noches y madrugadas.

Olga Moguel Pereyra, del Foro Cultural Amaro, destacó que los inconformes no han encontrado el “hilo negro” al problema, pues hace años existe un reglamento de construcción vigente en la ciudad, que debe ser respetado tanto por los vecinos como por los mismos dueños de restaurantes y bares.

Aclaró que el movimiento organizado por los vecinos contra el exceso de ruido no responde a cuestiones políticas o de alguna otra agrupación, sino a buscar soluciones entre las dos partes para regular el problema y que los habitantes descansen tranquilamente.