Algo es algo. En la agonía de su gestión, los diputados locales avalaron en comisiones castigar al o a los sujetos que organicen, presten el sitio o asistan como aficionados-apostadores a peleas de “malixes” en Yucatán.

Ayer, todos sonrientes, los 25 legisladores del RIP-nosaurio; PAN-ucho; “PRD-eré”, Morena (con el clásico desdén de su representante Jazmín Villanueva Moo, quien ya le agarró gusto al Instagram para promocionar su figura; ojalá hubiera trabajado más de diputada que de modelo); Verde Ecologista con cara de PRI, y Nueva Alianza, propiedad nuevamente de “Elbita la del barrio”, aprobaron por unanimidad el dictamen para adicionar el artículo 410 al Código Penal del Estado.

Hasta el final (aunque no le tocó “hueso” legislativo federal), la todavía mandamás del Congreso, la priista Celia Rivas Rodríguez, sostuvo que “el respeto a los animales no es una moda ni una concesión, es una responsabilidad que como seres humanos tenemos hacia los demás seres vivos que habitan con nosotros en este planeta”.

Todo un rollo para que se modifique el Código Penal y se “armonice” con la Ley General de Vida Silvestre y la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente. Al final, el chiste es que se prohíban los tratos crueles contra los animales domésticos.

Los diputados le pusieron salsa al artículo 410 para prohibir las peleas de perros en el Estado, independientemente de si esta cruel porquería se hace o no con fines de lucro aunque, por lo general, abundan los billetes.

PRIMERA CAIDA.- Lo importante es que se ajustarán de uno a cinco años de prisión y multa de 200 a 400 unidades de medida y actualización (ex salario mínimo) para quien “organice, induzca, provoque, promueva o realice una o varias peleas de perros, públicas o privadas, con o sin apuestas, o las permita en su propiedad; así como quien las anuncie, patrocine o venda entradas para asistir a espectáculos que impliquen peleas de perros”.

SEGUNDA CAIDA.- Otra sanción es para quien posea o administre una propiedad en la que se realicen peleas de perros; que asistan menores de edad o estén presentes en cualquier exhibición, espectáculo o actividad de esta índole. Se perseguirá, en términos generales, al o los sujetos que efectúen cualquier acto con el objetivo de involucrar perros (hasta al más “malix”).

TERCERA CAIDA.- Buena onda. Claro está que ahora sólo falta el trámite de que los diputados aprueben la nueva ley que impida y sancione las cruentas peleas de canes. Por cierto, el gobernador electo Mauricio Vila gusta de este tipo de protecciones a los animalitos.