Como ya es costumbre, desde hace algunos días diversas instituciones activaron operativos para brindar seguridad en carreteras y destinos turísticos, además de reforzar la vigilancia en la ciudad para que los vecinos realicen sus paseos, actividades y/o compras de esta época en un ambiente de tranquilidad; esta vigilancia se extrema en la Nochebuena y el último día del año.

Como miles de policías, médicos, enfermeros, rescatistas y bomberos, hay soldados y marinos que no pasan la Navidad ni reciben el nuevo año con sus familias. Unos por estar cumpliendo misiones, operaciones o comisiones; otros, porque les corresponde estar de guardia, y los menos, por cumplir correctivos disciplinarios.

Hasta hace unos años, a bordo de los buques de la Armada de México era común que el 24 de diciembre, quienes salían francos colaboraran para la cena navideña de quienes se quedaban de guardia; además de que el despensero les preparaba algo especial para la Nochebuena.

Algunos comandantes llegaban por la noche, acompañados de sus esposas, para brindar, degustar la cena y departir unos momentos con la tripulación. Estos pequeños acaecimientos, así como los días de navegación sin tocar puerto, dan a los integrantes de la Marina el distintivo de familia naval.

El mismo ritual del 24 se repetía el día 31, con el agregado de que al llegar el Año Nuevo se hacían sonar las sirenas de los barcos acompañando los festejos y celebraciones que se hacían en el puerto donde estuvieran fondeados o atracados. A veces se hacían concesiones para que los solteros relevaran de las guardias a los casados y éstos compartieran esos momentos con sus familias, pero sólo en muy contadas ocasiones, ya que por reglamento esta práctica está prohibida.

De hecho, son tres divisiones (proa-centro-popa) en las que se organiza un barco de guerra; cada una con personal de todos los cuerpos y servicios para operarlo en caso de alguna emergencia, sin necesidad de las otras dos, y así funcionan las guardias: dos días francos por uno de guardia.

Con estos recuerdos queremos hacer un reconocimiento a quienes estos días estarán ausentes de sus hogares cumpliendo con su deber para que otros celebren en casa la Navidad y reciban el Año Nuevo con renovadas esperanzas.
¡Muchas felicidades!

Anexo “1”

Luto en la familia naval

El pasado 19 de diciembre falleció el almirante Jorge Mora Pérez. Entre otros cargos que desempeñó en su impecable trayectoria en la Armada de México, se encuentran el de director del Centro de Capacitación de la Armada, comandante de varias zonas y regiones navales (entre ellas la de Yucalpetén) y Jefe de Operaciones Navales. Al almirante Mora Pérez se le recuerda como un gran comandante, quien siempre tuvo deferencias con el personal de Escala de Mar. Se le atribuye la arenga instituida en la Marina "¡Armada de México!... ¡en la tierra, en el aire y en el mar!" Descanse en paz un gran marino y mejor ser humano.