Si los seguidores de Morena no cambian su actitud rijosa y grosera, se van a convertir en el gran obstáculo en un futuro inmediato para el presidente Andrés Manuel López Obrador. Mientras AMLO dice que quiere reconciliar al país, buscar acuerdos, conservar la armonía y evitar los pleitos y lanza su lema ¡perdón y olvido!, muchos de sus legisladores federales no han entendido que son el partido en el gobierno.

Se empieza a observar que los llamados de AMLO a que sus legisladores se pongan de acuerdo, que haya armonía, que no haya pleitos, ya que necesita la reconciliación nacional para sacar adelante a México, buen número de sus legisladores hacen todo lo contrario con un comportamiento agresivo, beligerante, vulnerando la autoridad del presidente electo.
Los primeros en dañar a las autoridades que surgen de Morena son los aliados de Andrés Manuel. El ejemplo más claro se observó en días pasados, cuando los presidentes de las mesas directivas del Senado, Martí Batres, y la Cámara Baja, Porfirio Muñoz Ledo, fueron agredidos en la puerta de Palacio Nacional por el diputado federal Gerardo Fernández Noroña y sus seguidores, porque asistieron al sexto informe del presidente Enrique Peña Nieto.

La fortaleza que hoy tienen los llamados a la cordura por Andrés Manuel puede vulnerarse de manera muy rápida y dañar su liderazgo; irónicamente este debilitamiento no sería provocado por las acciones y conductas de sus opositores, que no tienen la fuerza necesaria para enfrentarlo, sino de sus aliados.

El PAN vivirá en breve su elección interna para renovar a sus dirigentes nacionales. Sus dos principales precandidatos, el ex senador Héctor Larios y el ex coordinador de los diputados federales, Marko Cortés, asistieron a la toma de posesión de Renán Barrera Concha. Después de dicho acto, en privado se tomaron una fotografía el gobernador electo Mauricio Vila, el alcalde, la coordinadora de los diputados, Rosa Adriana Díaz Lizama, los ex funcionarios municipales Víctor Hugo Lozano, Roger Torres y Asís Cano, quien pretende la dirigencia estatal del PAN, con Héctor Larios, dejando a un lado a Cortés, quien es impulsado por el grupo de Ricardo Anaya.

Es cuestión de horas para que el gobernador electo presente al equipo que lo acompañará en la entrega-recepción, mientras tanto algunos nombramientos parecen seguros: en la Secretaría General de Gobierno, María Fritz -esa posición la quería el ex diputado del PRI Roger Torres, pero le recordaron que la abogada tiene prestigio ante la sociedad y lo invitaron a que fuera a Desarrollo Social-; Víctor Hugo Lozano, en Consejería Jurídica; la que atenderá a los jóvenes es Pilar Santos Díaz y a las mujeres, María Páramo.