Revelaba la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Olga Sánchez Cordero que el futuro presidente Andrés Manuel López Obrador, con quien habló de la reestructuración de la Secretaría de Gobernación, sabe perfectamente la postura de su colaboradora sobre la despenalización de la droga, y le dijo textual: Carta abierta, en todo lo que sea necesario para pacificar este país abramos el debate.
En el seminario sobre violencia y paz que organiza el Colegio de México, el tema que abordaron fue ¿olvido, verdad o justicia? y en este foro participaron como ponente la ex ministra Sánchez Cordero y como comentaristas Mariclaire Acosta, Santiago Corcuera, Mónica Serrano y Javier Sicilia; los moderadores fueron los académicos Sergio Aguayo y Lorenzo Meyer.

Al hablar del proyecto de pacificación la ex ministra manifestó sobre la justicia transicional que “ya es hora de que desde el gobierno se hable de memoria, verdad y justicia, pero también de reparación y garantías de no repetición. Nosotros no vamos a simular que en México no pasa nada, ya es hora de dejar de simular una política de derechos humanos; México está inmerso en la violencia, somos un país con decenas, miles de personas desaparecidas”.

Al principio de su participación Olga Sánchez se dirigió a las madres, esposas y hermanos de los desaparecidos: “Les pido perdón, no puedo ser empática, porque no sé lo que se siente” y en ese momento puso una mano en el corazón y les dio las gracias por estar presentes.
La ex ministra habló de comisiones regionales que cubran las diferentes zonas, sobre todo en los lugares más violentos y que permitan conocer la verdad de boca de los actores estatales y también de particulares: el modus operandi, las redes de colaboración, “que nos permitan acercarnos a la verdad de lo sucedido en diferentes regiones”.

Cuando terminó su conferencia, en el salón Alfonso Reyes del Colmex, una de las madres de una joven desaparecida dijo: ¡No solo los 43! Queremos saber de todos los desaparecidos, con todo el respeto que se merecen los papás de los 43, antes de ellos ya había miles de desaparecidos. El único que se paró aplaudir fue Javier Sicilia.

El Dr. Meyer pidió a los familiares de los desaparecidos que fueran al presídium para que coloquen los retratos de sus familiares, “total Olga ya los vio pero el resto del público no”. Sergio Aguayo ayudó a colocar las fotografías.