Entre los reporteros existe la leyenda urbana de que el arranque de la Feria de Xmatkuil está marcada por la última lluvia copiosa del año. Pero esta vez no pasó así: en su lugar fuimos testigos de una lluvia de más de 23 aspirantes a candidaturas independientes que se registraron en el Iepac: cuatro para gobernador, nueve para diputados y 10 para alcaldes, más los que se acumularon hasta la medianoche.

En un verdadero tianguis político tercermundista, Mérida se convirtió la semana pasada en la sede del choteo que hoy representan estas famosas candidaturas “independientes”. En el caso del blanquiazul, los ex panistas Sofía Castro Romero, Santiago Alamilla, Alberto Esteban Rafful y hasta Alberto del Río, síndico en la planilla del ex director del Rastro, que se tomaron la selfie con Margarita Zavala en la Plaza Grande, revelan numerosas dudas en la efectividad y la posible legitimidad de este proceso.

Marginados hoy del banquete político, muchos de estos aspirantes “fosforitos”, que fueron expulsados del PAN por aliarse con el PRI o bien se enfrentan a procesos por casos de corrupción, abrazarán cualquier movimiento social y temas ciudadanos como lobos disfrazados con piel de oveja ciudadana: así, sin importar que no logren recaudar las firmas necesarias, tendrán el tiempo suficiente para pulverizar el voto de los ciudadanos al servicio de quien mejor les pague sus campañas y les abra los micrófonos y las cámaras para soltar cualquier disparate contra otros aspirantes.

Se trata de un tianguis político tercermundista, en el que estas candidaturas representan la pirinola de un juego en el que pocos ponen y alguno tomará todo.

Porque de toda esa fauna política solamente veremos noticias de algunos “independientes” enfocadas en las firmas que aún les falta reunir y, de paso, decir cualquier cosa que se les ocurra.

Se duda que los independientes puedan sortear las dificultades de la controvertida aplicación móvil del INE en el registro de los apoyos. Pero no se trata de una tarea materialmente imposible cuando se cuenta con el apoyo de las estructuras paralelas bajo la mesa de gobiernos y partidos.

Y mientras se llega a las fechas límites para entregar las firmas en el mes de febrero, estos aspirantes estarán en los medios y en las encuestas cibernéticas para desprestigiar el trabajo de los aspirantes que serán designados o elegidos por sus partidos. Cuidado caperucitas panistas, en este 2018, el lobo viene disfrazado con piel de oveja ciudadana.