SLa crisis es una oportunidad para descubrir, crecer, madurar y desarrollar lo mejor de uno mismo.- Grace Hansen, escritora

Las crisis no se pueden separar de la vida del ser humano. La angustia que generan hace que no se pueda apreciar con nitidez la realidad. Las crisis nos revelan apoyos fundamentales de nuestra existencia. Pueden darse por el “síndrome del todopoderos@”, que consiste en creer que somos omnipotentes. La fantasía de omnipotencia también la “construyen” otras personas en nosotr@s, a veces la pareja y/o los hijos, al pensar que podemos con “todo” ¡Qué peligroso es creerse esto y sentirse comprometid@s!

Las crisis nos revelan lo que realmente somos, no lo que creemos que somos. Vivir la realidad es indispensable para la madurez personal y estar con “los pies en la tierra”. La consciencia de nuestra realidad nos hace humildes, no nos humilla, sino que nos dignifica. Descubrimos nuestra fragilidad y la grandeza del Creador, verdaderamente Omnipotente.

Puede ser que la crisis no sea solamente para modificar nuestro estilo de vida tan lleno de trabajo y compromisos, sino que con honestidad caigamos en cuenta de que es vital cambiar de actitudes y comportamientos, ya que, como consecuencia de nuestra propia historia, existe “una necesidad” de demostrarnos a nosotros mismos y a los demás lo valios@s que somos, para que nos quieran y nos necesiten, etc. Es un descubrimiento doloroso, pero sabiéndolo aprovechar nos quita cargas que no nos corresponden o son inútiles.

En una crisis por agotamiento se tiene que reconocer humildemente que la manera en la que se vive no es la adecuada, que hay que rectificar para vivir sin sobrecargarse. Es un camino desconocido, que nos da miedo, pero que hay que recorrerlo para estar bien y para el bien de otros, para conservar la salud y, en última instancia, la vida.

Preguntas “de fondo”: ¿Por qué y para qué estoy tan apurad@? ¿Qué sentido tiene la vida? ¿Qué sentido tiene lo que estoy haciendo? ¿En qué y cómo quiero invertir “mi tiempo” (que, por cierto, es limitado)? Ahí está la posibilidad de revisar todo lo que uno puede y le concierne.

Así, darse a sí mism@ la oportunidad de vivir ¡mejor!
¡Ánimo! hay que aprender a vivir.